(El Mercurio) Retornos por exportaciones por US$70 millones generó el negocio de la jibia -calamar que se extrae en nuestras costas- al cierre del año pasado, monto que evidenció una caída respecto de los ejercicios precedentes. Según datos de Aduanas, entregados por la Sociedad Nacional de Pesca (Sonapesca), uno de los mejores años para la actividad fue 2011, con envíos por US$117 millones. En 2012, en tanto, los envíos llegaron a US$83 millones.

En la industria coinciden en que en estas bajas influyen los mercados externos, donde destaca Argentina y Perú.

“Chile no es el actor principal, son Estados Unidos, Perú y otros. Cuando estos están muy demandados y tienen mucha abundancia, baja el precio”, explicó el gerente general de la Sonapesca, Héctor Bacigalupo.

Por su parte, Rubén Rojas, gerente general de la Cooperativa Pesquera Guayacán, ahondó que la tendencia de precios en playa -la jibia se entrega entera y semiprocesada, sin sus vísceras- es a la baja. “El precio internacional ha ido bajando. Quienes nos compran dicen que está difícil meter jibia en el mercado internacional, por la oferta de Argentina”, comentó.

Roberto Galleguillos, de la compañía Seadvance, precisó que se exportan anillas de jibia, filete y aleta, además de conservas, principalmente a Asia. Aquí destacan destinos como Corea, China y Taiwán.

Ayer martes 29 de julio, el Consejo Nacional de Pesca (CNP) votó el fraccionamiento de este recurso y aprobó el 80% para el sector artesanal y el 20% para el industrial. De las 194.040 toneladas dispuestas como cuota para este año, aún quedan 87.381 toneladas por capturar. Con este fraccionamiento, el sector artesanal podrá extraer 69.904 toneladas y el industrial, 17.476 toneladas.

Respecto de la partición del recurso, Rojas sostuvo que estarían conformes si el sector industrial no pescara con sistemas de arrastre masivo. En la industria, en tanto, están satisfechos, pues la división es similar a años anteriores.