(Proyecto Asociativo Regional Explora Conicyt Los Lagos) Durante su última visita a la ciudad de Puerto Montt (Región de Los Lagos), el investigador y académico del Departamento de Ingeniería Industrial de la Universidad de Chile, y reconocido experto logístico, Rafael Epstein, se tomó unos minutos para conversar con el Proyecto Asociativo Regional Explora Conicyt a cargo de la Universidad de Los Lagos (ULA) y abordar, desde su mirada, las diversas etapas que ha vivido la industria salmonicultora en la zona durante los últimos años.

Epstein es Magister en Ingeniería Industrial de la Universidad de Chile y Ph.D en Investigación de Operaciones del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Además, fue galardonado como “Innovador del Año” en 2008 por Avonni, debido al desarrollo de sofisticados sistemas de optimización que mejoran la logística en la industria forestal y minera, en la carga y el transporte de las maderas, entre un 15% y un 30%.

Su visión respecto al sector acuícola y la realidad regional, se sustenta en la experiencia adquirida en el ámbito productivo y en la activa colaboración que prestó como experto logístico durante 2011 -post crisis del virus de la Anemia Infecciosa del Salmón (ISA)- integrando el Comité de Expertos del Salmón del Ministerio de Economía.

“En ese momento nuestra labor fue plantear iniciativas sobre la smoltificación de salmones y truchas, así como la definición de macrozonas para evitar el brote de enfermedades que fueran a afectar a toda la población de salmónidos, además de la creación de un reglamento sanitario. Siempre he cooperado con la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) para concordar y mejorar las prácticas logísticas de la industria del salmón”, destacó Rafael Epstein.

La industria y su recuperación

La crisis del virus ISA, que afectó al segundo productor de salmónidos a nivel mundial en 2007 y se mantuvo hasta mediados de 2010, provocó una caída del 20% de las exportaciones de salmón Atlántico y la pérdida de casi la mitad de los 50.000 puestos de trabajo directos que genera la industria en Chile.

Sin embargo, se ha presentado una recuperación paulatina. Durante 2011 se superaron los US$3.000 millones en exportaciones y se proyecta alcanzar los US$5.000 millones en envíos para el año 2016, según datos proporcionados por la Asociación de la Industria del Salmón de Chile A.G. (SalmonChile).

“Después de la catástrofe del virus ISA la industria se recuperó, se tomaron muchas medidas sanitarias en un correcto esquema de cooperación entre las empresas agrupadas y el Estado de Chile a través de la Subpesca, instituciones académicas, es decir, participó toda la cadena del salmón”, adujo Rafael Epstein. De igual manera, agregó que “se han logrado mejorar las prácticas y así contener este problema. Se restableció definitivamente la confianza de los inversionistas y de las empresas para que vuelvan a invertir”, recalcó.

Realidad actual y proyecciones

Las cifras rescatadas durante los últimos meses son alentadoras y dan cuenta de una industria salmonicultora chilena que obtuvo retornos por más de US$2.300 millones en el primer semestre de este año. Esto es un aumento de 34,3% en comparación con el mismo periodo de 2013, según cifras del Banco Central de Chile.

Para Rafael Epstein se visualiza un panorama bastante normal y la crisis sería parte del pasado. “Con respecto a las proyecciones pareciera que el crecimiento está orientado a las regiones de Aysén y Magallanes en lo referente a volumen de producción. La Región de Los Lagos va a seguir creciendo especialmente con bases de operaciones y procesos, lo más probable es que Chiloé (Región de Los Lagos) asuma este rol y se convierta en un gran centro de procesamiento y plantas”, pronosticó el experto.

Si bien se cree que los centros de cultivo se posicionarán mayoritariamente en las regiones de Aysén y de Magallanes, se puede anticipar que todo lo referente a producción de smolt y procesamiento continuará centralizado en Los Lagos, lo que a nivel productivo podría impactar positivamente en la zona. Para Epstein, “lo fundamental es permanecer alerta frente a este proceso de crecimiento con una mirada centrada en los efectos económicos y sociales que se generarán, además de un firme compromiso por parte de los actores vinculados al salmón para promover el desarrollo sostenible de la industria acuícola”, concluyó.