Este miércoles 6 de agosto, Rusia informó que prohibirá por un año las importaciones de alimentos y productos agrícolas, acuícolas-pesqueros, además de materias primas, de varios países en respuesta a las sanciones -fundamentalmente económicas- que Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y sus aliados le han impuesto.

Las medidas acordadas por el presidente Vladimir Putin se aplican concretamente a los Estados que “hayan tomado decisiones sobre sanciones económicas contra personas físicas o jurídicas rusas o se hayan sumado a tales decisiones”, consta en el documento emanado desde el Kremlin, que al mismo tiempo abre la posibilidad para que el plazo de prohibición de las importaciones sea modificado.

El cierre contemplaría a Japón, Australia, Canadá y Noruega, todos importantes productores de alimentos marinos. Eso sí, la nación nórdica está a la espera de la confirmación por parte de las autoridades rusas, puesto que no constituye un miembro directo de la UE y precisamente sus normativas relacionadas con la agricultura y el sector acuícola-pesquero no forman parte de las regulaciones de la Comunidad Europea.

Lo que sí precisó Rusia, es que su Servicio Federal de Supervisión Veterinaria y Fitosanitaria (Rosselkhoznadzor) llevará a cabo consultas con diplomáticos latinoamericanos con el objetivo de que estos aumenten sus envíos de productos alimentarios.

Los funcionarios de este Servicio Federal tienen previsto reunirse este jueves con los embajadores de Ecuador, Chile y Brasil, así como con el encargado de negocios de Argentina en Rusia.

En el caso puntual de nuestro país, desde Direcon-ProChile afirmaron a AQUA que hasta la noche de ayer no tenían “antecedentes oficiales de las reuniones que se mencionan y a las últimas decisiones que habría tomado Rusia respecto a sus importaciones de alimentos”.

Intercambio comercial

Las relaciones entre Chile y el país euroasiático se expresan en el incremento del intercambio comercial.

En el periodo 2003-2013 el crecimiento promedio anual fue de 26%, alcanzando US$706 millones en 2013, cifra récord en los envíos desde 2003. Por su parte, las exportaciones chilenas a Rusia han aumentado en promedio un 31% anual durante el mismo lapso, en tanto las importaciones lo han realizado a una tasa de un 10%.

“El saldo de la balanza comercial es positivo para Chile, el cual además ha sido creciente, llegando a un máximo el año 2013 de US$588 millones, producto del alza en las exportaciones”, puntualizó el Departamento de Estudios de la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales (Direcon).

Específicamente el año recién pasado, los envíos chilenos a dicha nación totalizaron US$643 millones, con una variación de un 52% en relación con 2012. Según lo precisado por ProChile a AQUA -con datos de la Direcon-, “esta alza se explicó principalmente por el aumento de los envíos de salmón que alcanzaron los US$169 millones en 2013, mientras que en 2012 apenas se exportaron US$29 millones, implicando una variación anual de 643%”.

Respecto a 2014, en el primer trimestre se exportaron $58 millones por concepto de salmón, mientras que a igual trimestre del año anterior la cifra llegaba a US$28 millones.

Es así que con el cierre para países como Noruega, Escocia, Australia, España y Portugal, que son importantes exportadores de productos del mar, el Gobierno ruso vería en Chile un aliado para suplir su mercado con alimentos provenientes de la acuicultura y la pesca, sostienen analistas del sector, detallando que en el año último, Rusia invirtió US$43.000 millones en la importación de alimentos y productos agrarios.

Cabe recordar que Occidente acusa a Moscú de inmiscuirse en la crisis interna de Ucrania y de atizar la discordia entre los separatistas prorrusos y el Gobierno central de Kiev para aumentar su grado de influencia política en el este de la exrepública soviética.