Luego que Estados Unidos y la Unión Europea decidieran aplicar sanciones económicas a Rusia, y esta anunciara este miércoles 6 de agosto que iba a prohibir y/o limitar las importaciones por un año de productos agrícolas, materias primas y alimentos provenientes de ese país y el bloque, respectivamente, además de sus aliados, las autoridades de Moscú han visto en América Latina el principal aliado para suplir su mercado.

Es así que el Servicio ruso de Seguridad de Inspección Veterinaria y Fitosanitaria (Rosselkhoznadzor) informó en su sitio electrónico que podría aumentar las importaciones de productos del mar, carne, productos lácteos, frutas y verduras de todo tipo desde Chile.

Y, ayer jueves 7 de agosto, el director del Rosselkhoznadzor, Sergei Dankvert, se reunió con el embajador chileno en Rusia, Juan Eduardo Eguiguren Guzmán, para confirmar este interés.

El embajador Eguiguren subrayó que efectivamente “se podrían incrementar notablemente las exportaciones de productos del mar, carne de cerdo, pollo, además frutas y verduras, incluida las papas”.

Por su parte, el primer ministro de Rusia, Dmitri Medvedev, comentó que es posible “multiplicar dos o tres veces las importaciones de pescado, y en cinco las de moluscos”.

“Salmón prohibido”

Durante este viernes, los camiones de países como Noruega con contenedores de salmón y productos del mar que ahora son considerados como “prohibidos”, se han mantenido detenidos en la frontera, generado incertidumbre no solo en los exportadores sino también en las compañías rusas que están a la espera de dichos envíos.

Es por eso que los procesadores y comercializadores rusos de pescados y mariscos están presionando a las autoridades para que todos los camiones que cuenten con orden de compra anterior a la prohibición, que comenzó a regir desde ayer, puedan ingresar sin problemas al país.