Con el correr de los días, el sector privado ha ido evaluando si está en condiciones de responder a los nuevos requerimientos de Rusia, luego que este país tomara la decisión de prohibir la importación de alimentos, productos agrícolas y materias primas desde Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y sus aliados.

En declaraciones recogidas por AQUA, el director general de la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales (Direcon), Andrés Rebolledo, detalló que en la reunión que sostuvo el embajador de Chile, Juan Eduardo Eguiguren, con las autoridades rusas, estas les afirmaron que iba a existir una lista de productos más prioritaria en donde requerirían proveedores adicionales. “Hemos conversado con el sector exportador en Chile, hemos derivado la información, y las compañías están haciendo su propia evaluación interna, a ver si hay viabilidad para redestinar algún tipo de exportación, si podrían cubrir con oferta de sus empresas”, precisó Rebolledo.

De igual manera, sostuvo que desde algunos meses están trabajando para intensificar la relación comercial con la nación euroasiática. “Es un mercado que en los últimos años ha sido muy dinámico para los envíos de nuestro país; las exportaciones chilenas han crecido sostenidamente en los últimos años. Gran parte de nuestra canasta de exportación a Rusia son alimentos; es un mercado que marca una diferencia respecto a otros países en el sentido que no hay commodities tradicionales derivados de la minería, sino que básicamente alimentos”, adujo Rebolledo.

“A partir de la decisión última de Rusia respecto a sus importaciones de alimentos, efectivamente se abre una oportunidad, pero también tendremos que evaluar en función de nuestra oferta exportable, porque el comercio internacional tiene una dinámica de plazos, compromisos”, añadió.

En relación con un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Rusia, dijo que no existe porque “ellos se han incorporado hace poco a la Organización Mundial de Comercio (OMC) y, en consecuencia, están recién explorando eventuales acuerdos. Además, es importante indicar que Rusia tiene una Unión Aduanera con Kazajstán y Bielorrusia. Luego entrará Armenia; por lo tanto, un acuerdo comercial debe ser con la Unión Aduanera Euroasiática, más que con Rusia en particular”, explicó el timonel de la Direcon.

Salmonicultoras

En el caso puntual de las productoras de salmónidos, algunas ya han salido a entregar más datos de la situación. Es así que en el caso de Los Fiordos, que a Rusia exportan salmón Atlántico entero y congelado, la compañía del grupo Agrosuper espera ventas por US$30 millones y 4.000 toneladas a dicho mercado.

“Con el objeto de satisfacer las necesidades en productos de salmón, hemos tomado las medidas necesarias para aumentar los volúmenes al mercado ruso, asignando máxima prioridad, sin descuidar las plazas tradicionales”, afirmó el gerente de Exportaciones de Asia y Europa de Los Fiordos, Tomás Campos, en declaraciones citadas por El Mercurio.

En relación con las salmonicultoras de origen noruego, Cermaq abastecería a regiones que habitualmente reciben salmón desde Chile, como Estados Unidos y Asia, con producción de Noruega.

“Esperamos que Chile pueda cubrir parte de la demanda procedente de Rusia, y cualquier otro hueco en el mercado sería cubierto con pescado de Noruega”, dijo Astrid Vik Aam, portavoz de Cermaq ASA, que produce la mitad de sus salmónidos en Chile. En este sentido, añadió que “habrá un poco de reordenamiento en el mercado”.

Las noruegas Cermaq y Marine Harvest, cuyas acciones subieron un 9,5% y un 4,3% este lunes -respectivamente-, repuntando desde fuertes caídas registradas la semana pasada -sin embargo, siguen operando por debajo de los niveles alcanzados antes de la aplicación de las sanciones de Rusia-, están entre los mayores productores de Chile y analistas ahondaron a Reuters que el costo de redireccionar el pescado no es agobiante porque el país sudamericano ya provee a algunos mercados europeos.

“Gran parte del salmón chileno ya está destinado a la UE (Unión Europea) y compite directamente con productos noruegos, así que no es tan demandante enviar un barco, digamos a San Petersburgo en lugar de Ámsterdam”, puntualizó Georg Liasjoe, analista en ABG Sundal Collier.

Medida ilegal

En tanto, la UE podría apelar ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) la prohibición decretada por Rusia, argumentando que podría ser una medida ilegal en respuesta a las sanciones por la crisis ucraniana.

“Estimamos que no hay fundamento en la ley internacional para ese tipo de medidas de represalia”, dijo en condición de anonimato a la agencia DPA una fuente de alto rango de Bruselas. “Sin embargo estudiaremos muy cuidadosamente los pros y contras de llevar la cuestión a la OMC”, subrayó.

Mientras, la UE pedirá a otros países que no aumenten sus exportaciones de alimentos a Rusia, entre otros los sudamericanos. “No creemos aceptable que los países se beneficien de la situación actual para reemplazar esas importaciones que han sido prohibidas”, puntualizó la fuente.