El que Rusia haya prohibido durante un año la importación de la mayoría de los productos alimenticios, agrícolas y ganaderos procedentes de la Unión Europea (UE), Estados Unidos, Australia, Canadá y Noruega, en respuesta a las sanciones contra Moscú adoptadas por estos países, podría ser una importante oportunidad para la industria salmonicultora chilena.

En esa línea, el director del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), José Miguel Burgos, explicó al diario Estrategia que Chile ha estado trabajando con Rusia en establecer las garantías para la certificación sanitaria de los productos acuícolas y pesqueros de nuestro país. «Estuvimos recientemente en comisión con ellos avanzando en esto, así que nos hemos ido preparando para cumplir con los distintos requisitos con el fin de realizar una buena labor”, aseveró el representante de Gobierno.

De hecho, según Burgos, actualmente Chile exporta salmón y trucha a Rusia de manera importante, por lo que este bloqueo a las importaciones europeas por parte de la nación euroasiática podría ser aprovechado por parte de las salmonicultoras locales, cosa que ya están preparando los ejecutivos de estas compañías. Y si es que alguna firma extranjera quisiera aprovechar a Chile como una plataforma de exportaciones hacia Rusia, de acuerdo con lo expresado por el timonel del Sernapesca, «debe tener en claro que su producto tiene que ser elaborado en nuestro país, por ejemplo las compañías noruegas que quieren hacer esto”.

Cerdos y salmónidos

Cabe recordar que el primer ministro ruso, Dmitri Medvédev, anunció que en cumplimiento de un decreto del presidente ruso, Vladímir Putin, firmó una resolución del Gobierno donde Rusia «adopta la prohibición total para la importación de ternera, cerdo, verduras y hortalizas, frutas, carne de ave, pescado, quesos, leche y productos lácteos desde los países europeos».

El jefe del Ejecutivo advirtió de que la medida es «de hecho un embargo a la importación de categorías enteras de productos procedentes de los países que han adoptado sanciones económicas contra organizaciones y ciudadanos rusos», implementadas recientemente por el papel de Moscú en la crisis de Ucrania.

En este sentido, el director nacional del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), Ángel Sartori, dijo a El Mercurio que “existe una buena oportunidad de aumentar las exportaciones a Rusia, pero no cualquier país puede cumplir con sus exigencias sanitarias y fitosanitarias. Hay un interés de ellos por aumentar las exportaciones de carnes chilenas, por ejemplo”.

Entre los privados, en tanto, las expectativas son altas, pero advirtieron que por ser una situación muy reciente se requiere aterrizar la real demanda rusa. Cerdos y salmónidos aparecen como los grandes ganadores iniciales, pues su producción es continua.

“La tendencia del consumo de salmón en Rusia es creciente, lo que ha fortalecido los vínculos entre las empresas productoras y los clientes. Más allá de la coyuntura política-económica que se vive en ese mercado, la industria del salmón está preparada para satisfacer aumentos de demanda, tanto de este mercado, como de cualquier otro”, subrayó el presidente de la Asociación de la Industria del Salmón de Chile A.G. (SalmonChile), Felipe Sandoval.