De acuerdo con lo informado por Europa Press, la Comisión Europea inició contactos con los Estados miembros y la industria acuícola-pesquera europea para examinar el impacto que está teniendo en el sector el veto impuesto por Rusia a las importaciones de productos alimentarios de la UE, con el objetivo de determinar si será necesario activar medidas de apoyo.

Los servicios de la comisaria de Pesca, Maria Damanaki, realizan un «análisis exhaustivo del impacto» del veto ruso y trabajan en «identificar el apoyo disponible», informaron fuentes comunitarias.

En 2013, el valor total de las exportaciones de productos acuícolas-pesqueros de la UE que han sido vetados este verano (boreal) por Moscú suma unos EUR$144 millones, según cuentas de Bruselas, es decir, en torno a un 2% del valor total de la producción pesquera y del sector de la acuicultura de la Unión Europea.

Entre los principales países afectados por la represalia rusa a las sanciones de la UE y sus aliados a Moscú por su papel en la crisis ucraniana, figuran los principales países acuícolas-pesqueros, incluido España, Noruega, Portugal, Reino Unido, Francia y Dinamarca.

Según lo publicado por Europa Press, hasta la fecha Damanaki se ha contactado al menos con las autoridades británicas, danesas y finlandesas.

La Unión Europea cuenta con un fondo para asuntos marítimos y pesqueros que podría ofrecer apoyo a las organizaciones de productores que ya no pueden vender sus productos a Rusia, pero que podrían almacenarlos hasta identificar nuevos mercados.

Rusia es el sexto mercado al que exporta el sector acuícola-pesquero europeo.

Mercado del salmón

Tras el anuncio de las restricciones, los precios promedio del salmón de cultivo noruego llegaron a caer en más de un 20%. No obstante, un mes más tarde, el sector está más tranquilo. Es que los valores se han ido estabilizando hasta promediar los actuales US$5/kg -antes de que Rusia anunciara la restricción se situaba en torno a los US$6,5/kg-.

«El mercado del salmón parece estar reequilibrándose solo», apuntó François Perrone, jefe de Operaciones de la compañía especializada en análisis sectoriales Fish Pool.

«Rusia va a tener que recurrir al salmón chileno, lo que significa que habrá menos producto de la nación sudamericana para Estados Unidos y Japón. Y estos países, a su vez, deberán comprar salmón noruego», concluyó Perrone en declaraciones que fueron recogidas por Swiss Info.