Este miércoles 3 de septiembre, la presidenta de la Federación de Sindicatos de Trabajadores de la Industria Pesquera (Fesip), Juana Silva, junto con el vicepresidente de la misma entidad, Valdemar Lobos; José Chamorro, miembro de la Federación; y la consejera nacional de Pesca, Teresa Lizana, se reunieron con las diputadas Jenny Álvarez (representante de la Región de Los Lagos) y Clemira Pacheco (legisladora por la Región del Biobío) para explicarles cómo afectaría la eliminación de la pesca de fondo o de arrastre -como es más conocida-.

Esta eliminación está dentro del Programa de Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet, quién afirmó concretarla antes del fin de su periodo. Ante este escenario, Juana Silva busca conversar con diputados y senadores sobre las consecuencias para la Región del Biobío, donde más de 5.000 familias pueden sustentarse con sus trabajos en la industria donde procesan los recursos extraídos por la pesca de fondo.

Silva explicó que “uno de los objetivos es nutrir de información y de la realidad de las plantas de proceso donde dependemos mucho de los recursos del mar. Nos preocupa el tema de la pesca de fondo porque estaremos estos cuatro años, periodo de esta Presidenta, con una espada sobre nuestras cabezas, porque con la votación histórica de 55 votos a favor de eliminar la pesca de fondo, es grave porque con esto eliminan a los trabajadores que procesamos estos recursos”.

La preocupación se originó con los 55 votos a favor, 6 en contra y 5 abstenciones en el proyecto de ley que tiene por objetivo eliminar la pesca de arrastre. Dicha iniciativa es liderada por el diputado Daniel Núñez (PC). A través de un comunicado de prensa, la Fesip puntualizó que algunos sectores artesanales critican que quienes están en contra defienden los intereses de unos pocos, refiriéndose a la industria, “pero en ningún momento consideran los trabajadores de las plantas de proceso que quedarían sin trabajo al llevarse a cabo este proyecto de ley”.

En este sentido, Juana Silva puntualizó que les “preocupa que nuestros congresistas estén (siendo) informados solo por el sector artesanal, donde un grupo minoritario que encabeza la Condepp (Consejo de Defensa de la Pesca), los llenan de mentiras. No pueden nutrirse solo de una parte; con la diputada logramos hacerla entender de que somos partícipes de este sector, aquí siempre se ha visto el sector artesanal e industrial, pero a los trabajadores de las plantas no se nos ha escuchado, hemos conversado y reunido con legisladores pero en la votación nos damos cuenta que solamente nos escuchan y no llevan a cabo la información que les entregamos”.

Es por ello que la diputada Jenny Álvarez les manifestó que “es importante escuchar ahora a todos los sectores. Soy nueva en la Comisión de Pesca, y es un área muy compleja en las regiones del país. Hay que estudiar el tema con todas las cartas sobre la mesa y será paulatino el proceso y no se toman decisiones de no escuchar a cada sector. Necesito más información sobre esta forma de captura”, argumentó en la reunión la diputada Álvarez.

Sin embargo, Silva no quedó tranquila ante la posibilidad de perder los empleos de sus compañeros de labores y argumentó que su objetivo principal es la sostenibilidad de los recursos y la defensa de los empleos, “y para esto -adujo- queremos solicitar que se hagan responsables no solo el subsecretario de Pesca y Acuicultura ni el ministro de economía, sino también nuestros congresistas que son el ente fiscalizador y pueden exigir una investigación. No estamos de acuerdo que cada diputado se nutra de solo un sector y no somos escuchados ni tampoco se informan si realmente le dicen la verdad los del sector artesanal, que no son todos, es la Condepp que es una organización fantasma que de repente aparece y prevalece la mentira y no la verdad”, enfatizó la timonel de la Fesip.

Por su parte, la diputada Clemira Pacheco comprometió su apoyo a los trabajadores por el riesgo de quedar con un importante índice de cesantía en la Región del Biobío si se elimina la pesca de arrastre ya que, según comentó, “no es justo que lleguen a perder los contratos indefinidos y las negociaciones colectivas que se han logrado obtener en el transcurso del tiempo, obteniendo así una mejor calidad de vida, educación y con ello se contrarresta el tema de los trabajos eventuales que quitan estabilidad para las familias del Biobío”.

Cabe mencionar que de acuerdo con las declaraciones de Teresa Lizana, consejera nacional de Pesca, el arrastre está “sobreprotegido en nuestro país”, como en isla de Pascua, Juan Fernández, montes submarinos y aguas termales, entre otras. “Lo que sucede es que en 50 años no se puede continuar operando en los mismos caladeros de la merluza, no puede haber un recurso que resista tal explotación, la pesca chica tiene pérdidas por la llegada de Alaska de la jibia, la cual se ha comido todo lo que ha encontrado a su paso, explicando así la escasez de recursos en la zona”, concluyó Teresa Lizana.