La semana pasada se supo que, tras el anuncio de alejamiento del actual CEO de BioMar Group, Torben Svejgard, situación que se concretará a fines de este año, el chileno Carlos Díaz asumiría dicho cargo.

La noticia, que tuvo gran repercusión en el país, no tomó del todo por sorpresa al médico veterinario y MBA que actualmente reside en España junto a su familia, quien reconoce que la carrera ascendente al interior de la productora de alimento para peces de capitales daneses, y a la cual ingresó en 2000 haciéndose cargo de la filial chilena, se debe a “la suerte de poder trabajar con muy buenos equipos”, ya sea tanto en Chile como en Europa.

A nivel personal, Díaz asevera que las claves que lo llevarán a tomar las riendas del grupo que cuenta con once plantas productoras en diferentes países se debe a “la perseverancia, nunca darse por vencido, la ambición por lograr siempre algo más, y lo más  importante, el apoyo incondicional de mi familia, especialmente mi esposa, que ha sido fundamental en todas estas aventuras por el mundo”.

-A fines de este año usted asumirá como CEO de BioMar Group, ¿qué sello le gustaría dar a su gestión al mando de uno de los grupos más importante a nivel mundial en la nutrición de especies acuícolas?

“Me gustaría seguir creciendo y consolidando nuestra posición a nivel mundial, y estoy seguro de que lo haremos pero, a la vez, lograrlo en forma sustentable en todos sus aspectos”

BioMar ha tenido un importante desarrollo en los últimos años, con crecimientos en los mercados en que operamos y apertura de otros nuevos, abarcando también otras especies. Obviamente me gustaría seguir creciendo y consolidando nuestra posición a nivel mundial, y estoy seguro de que lo haremos pero, a la vez, lograrlo en forma sustentable en todos sus aspectos, como lo económico, social y ambiental. Me encantaría posicionar a Biomar como una empresa eficiente, responsable socialmente y, por supuesto, rentable, con un liderazgo en los diferentes mercados en que operamos, contribuyendo y aportando al desarrollo de la industria acuícola a nivel mundial. Tenemos muy buena gente, tecnología, know how y recursos para lograrlo.

-Es sabido que las capturas a nivel mundial están estancadas o disminuyendo y, por lo tanto, la oferta de harina y aceite de pescado es limitada. ¿De dónde provendrán los ácidos esenciales que requieren especies como los salmónidos para su nutrición?

Sin duda es un gran tema en el caso de los salmónidos. Los ácidos grasos como EPA y DHA serán cada día más escasos por las razones mencionadas pero también por la competencia de la industria para consumo humano que crece año a año. Como BioMar estamos trabajando en diferentes proyectos en busca de soluciones y alternativas, pero no es un tema fácil, se requieren producciones más industriales y, sin duda, temas como los GMO y algas, entre otros, serán parte de un conjunto de soluciones a este tema en el futuro.

-Al menos en dos de sus once plantas comparten propiedad con una compañía acuícola. ¿Es una estrategia que pretenden seguir realizando?¿Cómo evalúa los resultados de esta alianza?

“Debemos buscar soluciones creativas para hacer más eficiente toda la cadena de valor. No creo que la integración sea necesariamente eficiente, sino la búsqueda de alianzas estratégicas”

La experiencia de estos joint venture en Chile y Costa Rica ha sido muy buena. De hecho nuestra nueva planta en Turquía también será en alianza con un productor local.

Con el socio adecuado, objetivos claros, y una organización preparada para manejar este modelo de negocios, sin duda que es una buena alternativa a evaluar en diferentes nuevos mercados donde el know how local es importante y situaciones de mercado en algunos existentes, donde puede ser un modelo viable, como lo ha sido con AquaChile.

Creo que como industria, y me refiero a la industria acuícola, en general, debemos buscar soluciones creativas para hacer más eficiente toda la cadena de valor. No creo que la integración sea necesariamente eficiente, sino la búsqueda de alianzas estratégicas, joint ventures u otros, como sucede en otras industrias. Los costos ocultos pueden ser importantes al integrarse verticalmente, y la necesidad de un benchmark real es siempre importante.

-Respecto de la producción de peces, América se ha concentrado básicamente en dos especies, los salmónidos y tilapias. ¿Ve otra especie con la capacidad de alcanzar un potencial industrial?

Aparte de estas dos  especies, los camarones también son una industria importante en América y en otras  latitudes, y ya estamos empezando a incursionar en ese sector, con nuestra línea de productos Larviva, iniciadores y una nueva gama de engorda desde nuestra planta en Costa Rica. Hemos invertido importantes recursos en R&D es esta especie y estamos seguros de que podemos hacer una diferencia en eficiencia, conversión, crecimiento, servicio y alimentos funcionales.

Chile

-¿Cómo advierte el desarrollo y/o evolución que ha tenido BioMar Chile en los últimos años?

El desarrollo de BioMar Chile ha sido impresionante. Desde la entrada de la compañía en 2000 en un mercado donde nuestros dos grandes competidores ya eran importantes, luego la adquisición de Provimi Aqua, hemos alcanzado una posición de liderazgo, especialmente en alimentos de agua dulce y, lo más importante, una operación sustentable, preocupada de la responsabilidad social y con un equipo humano envidiable. Consolidar esta posición, responsablemente, cuidando nuestras rentabilidades para poder seguir invirtiendo, es el desafío. A su vez, seguiremos trabajando en hacer más Investigación y Desarrollo a nivel local, contribuir a encontrar soluciones a los problemas sanitarios y productivos a nivel nacional, y no menos importante, desarrollar un sistema logístico más eficiente que el que maneja la industria actualmente.

En resumen, trabajaremos para consolidar un liderazgo responsable.

-En Chile, una parte considerable de salmonicultoras atraviesa problemas económicos y, de hecho, se han estado financiando a través de sus proveedores, como las productoras de alimento para peces. ¿Cómo ha afectado esta situación a BioMar Chile?

Los problemas que viven algunas de las compañías son normales después de lo que nos ha tocado vivir. No muchas industrias se recuperan tan rápido de una crisis sanitaria como la que tuvimos en Chile. A través de los años, y en diferentes países, me ha tocado ver muchas crisis y creo que en Chile somos muy autocríticos, lo que es bueno, pero no caer en el pesimismo y negativismo. Tenemos muy buenas condiciones naturales para producir salmón y eso está intacto.

Como BioMar hemos apoyado y encontrado soluciones en las diferentes crisis en Noruega, Chile y otros países, porque creemos en la acuicultura. Por supuesto no lo podemos hacer sólo. Los proveedores necesitamos de los empresarios, pero también de los bancos, que a mi modo de ver en Chile no han estado todos siempre a la altura. Es imposible tener una industria de esta envergadura con una actitud como la que tienen los bancos en algunos casos, y veo una falta de entendimiento de la industria, sus ciclos, sus problemas, a diferencia de algunos bancos internacionales más especializados. Creo que es una evolución lógica, pero ha tomado tiempo.

También me gustaría ver una autoridad más ágil, con reglas claras y recursos para fiscalizar. Más que el tema financiero, en Chile me preocupa la regulación y sobre todo lo que influye en el tema sanitario.

-Recientemente, una productora de alimento para peces ingresó a la propiedad de una salmonicultora. ¿Qué visión tienen en BioMar Group respecto de estas estrategias?

Siempre es una alternativa, no es nuestro core business, pero ya lo hemos hecho, como en el caso de Sjotroll, en  Noruega en el pasado; y ahora en Salmones Austral, donde participamos en una muy buena operación de fusión y reestructuración financiera en conjunto con inversionistas, proveedores y bancos. Creo que es un ejemplo de que actuando más rápidos pueden lograr mejores resultados que llevando las situaciones al límite, que lo único que consigue en este tipo de compañías es destruir valor.