(El Mercurio) «Vemos que la demanda de salmón que antes se duplicaba cada doce años ahora lo hará entre ocho y diez años». De esta manera, Ricardo García, copresidente del GSI —entidad mundial que agrupa a 18 empresas productoras de salmónidos—, explicó que el gran desafío que poseen los países miembros radica en cómo duplicar la producción de este recurso, cuya demanda ha acelerado su crecimiento desde 5% a cerca de 9% en los últimos años.

Aclaró que existen dos fuentes de suministro. Por un lado, el salmón silvestre, que se captura, y por otro, el que se cultiva. «Las capturas silvestres están limitadas porque es lo que se obtiene de los ríos y no crece. Por lo tanto, el peso del esfuerzo para poder satisfacer la demanda en el mundo está en el salmón cultivado. En este contexto, la pregunta del grupo es qué hacemos, porque la producción también tiene limitaciones», comentó.

En el caso de Chile, el también gerente general de Camanchaca puntualizó que el gran desafío radica en la evolución del modelo de producción. «Se deben aprovechar los espacios correctamente. Esto tiene que ver con cómo se ordena el sistema de ‘barrios’, los corredores sanitarios, las fechas de apertura y cierre», argumentó, añadiendo que hay «mucho trabajo que hacer, ya que el sistema local surgió cuando había una gran crisis y se tomaron las medidas adecuadas en ese momento. Ya pasó la tormenta, nos recuperamos y estamos en una situación normal».

De igual manera, sostuvo que un tema dentro de este ordenamiento son las relocalizaciones. «Hay situaciones absurdas como que hay concesiones a pocos metros de profundidad y al lado de la playa, algunas en ciertos lugares donde enfrentan tormentas gigantescas en invierno que son imposibles de usar. Chile debe tener un 25% de concesiones que no se pueden utilizar porque están mal ubicadas, pero potencialmente son utilizables con un proceso de relocalización o micro relocalización», argumentó.

A nivel global, aseguró que algo que se debe tener en cuenta es la sostenibilidad del alimento, el principal costo de producción. «Las biomasas de pescado silvestre que se capturan para hacer harina y aceite de pescado tienen limitaciones, por lo que si la industria del salmón quiere duplicar la compra de alimentos en los próximos diez años, tiene que haber fuentes alternativas de alimentación», concluyó Ricardo García.

Afirmó que el aceite de pescado es uno de los alimentos más importantes porque posee Omega 3 y que por ello el GSI ha trabajado con la FAO en cómo poder administrarle al salmón fuentes de Omega 3 que no provengan de pescado.