(Diario Financiero) Tras el acuerdo alcanzado con AquaChile para que ésta asuma una posición de control en Invermar, Mario Montanari, quien junto a su familia tiene el 54% de la propiedad de esta última firma acuícola, se había mantenido en silencio.

En el marco de la reciente feria AquaSur, realizada en Puerto Montt, el empresario se refirió a los alcances de esta operación, que lo alejará de la empresa que gestionó durante 25 años, y detalló los próximos pasos de negocios que proyecta dar.

-¿Cuál es el plan de Invermar tras el ingreso de AquaChile?
-Alcanzaremos 35.000 toneladas de producción anual hacia 2017. La estrategia se mantiene, pero la podremos revisar para crecer más.

-¿Qué posición tendrán los Montanari en la empresa?
-El due diligence no ha terminado por lo que no tenemos claro el porcentaje exacto que mantendremos. Lo que sí está claro es que Mario y Alberto Montanari tendrán asegurados sus puestos en el directorio. Mi querida Invermar seguirá con nosotros.

-¿Ayudó la banca en este proceso?
Sí y mucho. Los fondos y la Bolsa han sido parte de esta historia financiera y es evidente que la mayoría de los bancos está de acuerdo con esta operación.

-¿Cuándo estará listo el acuerdo con la banca para sellar esta operación?
-Espero que sea lo antes posible, antes de marzo. Afortunadamente, con (Víctor Hugo) Puchi nos basta sólo con darnos la palabra.

-¿Le van a cambiar el nombre de la empresa?
-No le cambiaremos el nombre. De ninguna manera.

-¿Qué opina del fenómeno de consolidación en la industria?
-Estoy preocupado por la industria chilena. Me habría gustado que me hubiesen dado las condiciones que le dan a los extranjeros. Al menos seguiré con los salmones, vamos a crecer y con Invermar llegaremos a la Región de Magallanes, donde ya tenemos cinco concesiones aprobadas y podríamos llegar a diez.

-¿Hay sinergias entre Invermar y AquaChile?
-Por supuesto. Nuestras ecopisciculturas son de las mejores y nuestra planta figura entre las que produce mayores volúmenes a nivel mundial. Así que, aunque seremos compañías separadas, maquilaremos algunos de sus productos y en Invermar estamos viendo cuánto les cobraremos por smolts y porciones, siempre a precio de mercado.

-¿Bajarán los costos entonces?
-Claro, porque produciremos más smolts y procesaremos más. Habrá una sinergia, porque será una relación win-win. Terminaremos sin duda con números azules este año, pero en la vieja contabilidad, no sé si en IFRS.

-¿Cómo ve ahora a la empresa?
-Esta es otra Invermar. Con la mitad de la deuda, una capitalización de más de US$ 30 millones. Es mi sueño guajiro, pero ahora tengo dos tareas: Invermar y avanzar con la acuicultura hacia el norte.

Dorado y algas
-¿Qué proyectos tiene en el norte?
-La seriola (o dorado) es el salmón del norte. Investigamos esa especie por más de cinco años y tenemos 100.000 alevines en Tongoy. Creo que nos vamos a lanzar al mar con ese proyecto en Arica antes del 30 de noviembre de 2015, junto con otros históricos.

-¿Con quién está trabajando?
-Con otros pioneros (empresarios del sector con experiencia), con la Fundación Chile e Indura. Vamos a presionar a Codelco para que hagan las redes de cobre.

-¿Cuánto va a invertir ahí?
-Este es un proyecto país y no un problema de plata, sino que de decisión política. Si contamos con ese apoyo, en noviembre tendremos en el mar al salmón del norte.

Ya he puesto bastante plata de mi bolsillo para que esto pueda seguir y espero que no nos pase lo mismo que con la merluza, que se estudió diez años para cultivarla y se cayó.

-¿Qué lo llevó a mirar al norte?
-Tenía dos alternativas: partir de cero con la producción de algas en Magallanes o ir al norte con la seriola y ya tengo a los pioneros listos y decididos para entrar a la seriola.

-¿Cual es el mercado para esta especie?
-Muchísimos, todos los que tengan comida japonesa. El kilo de seriola o dorado no se vende a menos de US$16.

-¿Y aún sigue en pie la idea de llegar al sur con las algas?
-¡Obvio!, aunque todavía estamos estudiando ese proyecto y tiene para unos tres años más.