El proyecto FitSmolt, ejecutado por el Instituto Noruego de Investigación en Alimentos, Pesca y Acuicultura (Nofima, por su sigla en inglés), espera lograr una mayor supervivencia a través del ejercicio y una mejor clasificación del salmón de cultivo. La iniciativa es cofinanciada por el Consejo de Investigación de Noruega y el Fondo de Investigación del Mar de Noruega (FHF).

De acuerdo con las cifras de la Autoridad Noruega de Seguridad Alimentaria (NFSA, por sus siglas en inglés), la pérdida anual es de aproximadamente un 16%. Una parte importante de esto se debe a los peces en mal estado, los cuales son más receptivos a enfermedades. Estos peces mueren relativamente poco después de ser trasladado a la mar.

“El proyecto FitSmolt pretende descubrir cómo las crías pueden desarrollar una mayor resistencia a las enfermedades; cómo podemos conseguir que se ocupen mejor de diversos tipos de estrés, y cómo pueden crecer rápidamente, con el desarrollo natural de órganos”, comentó el científico senior de Nofima, Harald Takle.

Capacidad de natación

Los científicos demostraron previamente que la clasificación de los jóvenes salmones, por su habilidad de nadar, entrega postsmolts cuyo corazón muscular es un 24% más potente y cuya superficie del área branquial es 16% más grande. Estos peces nadan un 66% en forma más eficiente. El aumento de la capacidad del corazón significa que los peces crecen más rápidamente y tienen una mayor resistencia a las enfermedades.

La siguiente etapa consiste en ejercitar a los salmones desde temprana edad hasta que se transfieran al mar, por medio de ejercicio de natación en el caudal correcto.

Los científicos ahora quieren ver si un pez más robusto puede ser desarrollado con estos ejercicios a lo largo de la fase completa de agua dulce.

“También queremos comparar la capacidad del corazón de smolts de cultivo con la de smolts silvestres, e identificar marcadores que reflejan estas diferencias. El salmón salvaje se tomará del río Lærdal, ya que sabemos que los smolts desde aquí son fuertes y nadan bien. El objetivo a largo plazo es asegurar que las futuras generaciones de los peces de cultivo sean al menos tan robustos como sus primos salvajes”, dice Takle.