(La Tercera) Las aguas que ha surcado la industria del salmón en los últimos años han sido agitadas. Y eso bien lo saben en el banco holandés Rabobank, presente en Chile desde hace 20 años y uno de los pioneros en el financiamiento de esa actividad. Por lo mismo, la crisis del virus ISA tuvo un fuerte impacto en la entidad financiera, principal acreedora de Invermar, la salmonicultora de los hermanos Montanari.

Con acreencias por cerca de US$40 millones, es decir, entre 20% y 25% del total que Invermar le debe al sistema financiero, el banco holandés ha sido parte de casi todos los procesos de consolidación del sector. Tanto, que hoy esta actividad concentra el 20% de la cartera corporativa de la institución europea.

Para que la venta de Invermar prospere, Rabobank deberá aceptar una «quita» del 55% de los pasivos, al igual que los demás acreedores. Esta semana, Alimar, la pesquera ligada a la familia Izquierdo Menéndez, prorrogó hasta el próximo viernes 27 de marzo el proceso de compra de acciones de Invermar que estaba efectuando en la Bolsa.

«Es un impacto fuerte que nos duele mucho por la exposición que tiene el banco como acreedor de Invermar. Pero es un esfuerzo en conjunto, porque acá hay once o doce bancos involucrados. Ya que nosotros estamos haciendo una quita, nos hubiera gustado tener otra alternativa y que no hubiese existido un pago a los actuales accionistas. Los bancos estamos perdiendo un poco más de la mitad, por lo tanto, esto siempre es duro», admitió Erik Heyl, gerente general de Rabobank en Chile, desde las oficinas del banco, en Ciudad Empresarial.

Pero aseguró que eso es mejor que una quiebra. «Esta es una solución mejor que la liquidación por un síndico», subrayó.

¿La razón? En un proceso de quiebra «se te cierran todas las puertas, por lo menos, inicialmente, a los suministros de alimentación y fármacos para mantener en buenas condiciones los vecindarios y concesiones», explicó el ejecutivo.

Y advirtió que esto podría tener un impacto a nivel del vecindario, pero también dañar la imagen de «nuestros productos en el exterior. Podría haber resultado en una situación crítica para la empresa y para la industria».

El ejecutivo es optimista. «Nuestra visión es de largo plazo. Entendemos que la industria salmonicultora es relativamente nueva en Chile y ha tenido que pasar por crisis para seguir profesionalizándose y madurando como uno de los líderes del mundo en este campo», añadió Heyl, quien se ha desempeñado como representante de Rabobank en países de la región y Europa.

En la entidad afirman tener «mucha confianza en este sector en Chile. La acuicultura va a seguir teniendo una demanda creciente».

ERNC, retail y Perú

Pero la industria salmonicultora es un capítulo en la historia de Rabobank en el país y no todo. La entidad históricamente ha estado orientada a financiar a empresas de sectores productivos.

Y si bien los salmónidos seguirán siendo un foco de crecimiento importante, en el área corporativa también hay nuevas apuestas como las energías renovables no convencionales (ERNC), industria en la que tienen una senda recorrida en Alemania, España, Holanda y Estados Unidos.

En Chile han participado en el financiamiento de ERNC, «especialmente fotovoltaica», detalló Heyl. Este sector representa entre 5% y 10% del total de la cartera corporativa, pero con posibilidades de crecer. «Tenemos ventajas competitivas en ello, como experiencia con operadores internacionales que han venido a ejecutar estos proyectos en Chile, y expertise en este sector a nivel mundial», agregó el gerente.

En la torta también participan los sectores celulosa-madera (con el 20% del total), vitivinícola (casi 20%), y procesadoras. «Somos un actor importante en la industria del vino y en el sector procesador, por ejemplo, con Lucchetti, Watts, Iansa, entre otros. Es muy diversificado lo que hacemos a ese nivel, con grandes empresas. Eso lo hemos hecho desde que comenzamos», precisa Pablo Vinagre, gerente del área Rural & Retail.

El área corporativa asciende a US$1.500 millones, a los que se suman otros US$200 millones de una operación en Perú. Ahí tienen cobertura en el sector corporativo peruano, con ejecutivos que llevan el negocio desde Chile. Esa operación es cerca de un séptimo de lo que hacen en Chile, pero está creciendo con fuerza. «Estamos cada vez más involucrados en los sectores pesqueros y procesador en Perú», destacó Vinagre.

Sequía

Para este año no hay un cambio de foco respecto de 2014. Pero sí proyectan un crecimiento de 10% en las colocaciones corporativas, que cifran en US$150 millones.

Pero esta área corresponde solo a la mitad de la cartera del banco. Hay otros US$1.500 millones en colocaciones ligadas a agrícolas de tamaño mediano y grande: productores de fruta entre Copiapó (Región de Atacama) y Talca (Región del Maule); graneros emplazados entre esta última ciudad y Temuco (Región de La Araucanía), y ganaderos y productores de leche desde Temuco al sur.

Parte de este negocio ha sentido el impacto de la sequía: «Cerca de un 12% de los US$1.500 millones está expuesto en la zona afectada, de Aconcagua al norte», reveló Vinagre. Así, la producción de uva de mesa y pisquera, paltos, almendros y cítricos se ha visto afectada. «En esta región no vamos a crecer», adelantó el ejecutivo.

A la sequía se suma la problemática del vino. El gerente advirtió que existen 120.000 hectáreas de uva para vino plantadas, «de las cuales sobran 30.000. La sobreproducción ha llevado a una caída de los precios de un 50%». El mapa se completa con el aumento de costos que han vivido los productores de leche en el sur, de entre 10% y 30%, debido a la sequía.

Pero no todo está perdido. «Una posible mala temporada no hace que el banco cambie su visión. El factor climático debe ser parte de la ecuación», aseguró el ejecutivo.