Pese a las advertencias realizadas por la Asociación de Industriales Pesqueros (Asipes), en una reunión sostenida el viernes 17 de abril con la Secretaría Regional Ministerial (Seremi) de Salud, Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) y la Dirección Zonal de Pesca y Acuicultura, sobre la necesidad de regular la captura de sardina, esto aún no ha ocurrido y actualmente las plantas se encuentran atochadas de sardina y varias decenas de lanchas artesanales esperan descargar con sus bodegas llenas de pesca, afirmó el gremio de industriales pesqueros a través de un comunicado de prensa.

La encargada de Medioambiente de la Asipes, Macarena Cepeda, advirtió que existe una “alta posibilidad” de episodios de malos olores durante las próximas horas en las comunas pesqueras de Talcahuano, Coronel y Lota, en la Región del Biobío, debido a que las plantas de reducción (harina de pescado) no están en condiciones de procesar todo el volumen que le entrega el sector artesanal.

“No existe tecnología de abatimiento disponible en el mundo que evite malos olores al procesar productos descompuestos”, subrayó la ingeniero ambiental del gremio pesquero.

La Asipes también aseveró que la sardina que hoy está recibiendo la industria está bajo talla, con una moda de 7 centímetros en promedio, lo que tiene dos efectos muy relevantes. “Los ejemplares juveniles se descomponen muy rápidamente, lo que aumenta la prevalencia de olores molestos, pero además, al capturar peces sin reproducirse, se daña la biomasa y el futuro del recurso está en riesgo. Hoy, la Región del Biobío se encuentra bajo una veda parcial, pues hay sectores donde la autoridad permitió capturar sardina y anchoveta”, adujo la entidad industrial.

El seremi de Salud, a través del ordinario N° 953 del 20 de abril del presente año, le solicitó a la Dirección Zonal de Pesca y Acuicultura que se regulara la salida de las lanchas artesanales por día u horario de salida, considerando la variable ambiental, de manera de no generar impactos ambientales negativos en la población. “Lamentablemente, esto tampoco ha sido considerado”, enfatizó la Asipes en su comunicado.

“La solución al problema expuesto es materia de regulación de la autoridad, que de acuerdo con el artículo 48 A de la Ley General de Pesca y Acuicultura (LGPA), entrega al subsecretario del sector la facultad de organizar días de captura, continuos o discontinuos y a limitar el número de viajes de pesca por día”, precisó la experta ambiental de la Asipes.

De igual manera, comentó que esta regulación es de “resorte exclusivo de la autoridad, ya que la industria pesquera se encuentra obligada a recibir la pesca de acuerdo con los contratos que mantiene con lanchas artesanales”. Por esto, concluyó Macarena Cepeda, la autoridad debe regular las salidas de estas embarcaciones artesanales a las zonas de pesca; “así el volumen disponible de materia prima se ajustaría a la capacidad de las plantas, se evitarían malos olores y un impacto molesto en la comunidad”.