Producto del abundante material volcánico caído sobre su piscicultura Río Petrohué, Salmones Camanchaca había informado que se han verificado «daños significativos» asociados al colapso de techos y estructuras, lo cual afectó los receptáculos donde estaba la biomasa de peces en distintos estados de desarrollo, quedando a la fecha operativa solo una unidad de smoltificación.

Lea Camanchaca informó que daños en piscicultura Petrohué fueron «significativos»

Y fue este miércoles 29 de abril que la acuícola-pesquera entregó un nuevo reporte donde detalló que antes que ocurriera la erupción del volcán Calbuco mantenía en dicha piscicultura un total de 14.424.620 individuos en diferentes etapas de desarrollo y crecimiento, distribuidos en 9.590.707 especímenes en etapa de ovas hasta alevines de distinto gramaje y 4.833.913 peces en proceso de smoltificación, sobre 15 gramos de peso, incluidos algunos preparados para su traslado a centros de engorda en el mar.

«La descrita biomasa tenía al 31 de marzo de 2014 un valor en libros de US$4.170.359. La compañía cuenta con una póliza de seguro que cubre la totalidad de dicho valor, con un deducible de un 15%. En virtud de esta póliza, se ha procedido a informar la activación del siniestro a la empresa de seguro», explicó Camanchaca a los entes de fiscalización financiera (Superindentencia de Valores y Seguros, Bolsa de Comercio de Santiago, Bolsa Electrónica de Chile y Bolsa de Valores de Valparaíso).

Luego de evaluar las condiciones en que quedó la piscicultura, la firma ligada a los empresarios Francisco Créditos de foto: SernageominCifuentes Correa y Jorge Fernández Valdés ha podido determinar la existencia de una biomasa sobreviviente de 7.143.994 ejemplares, «cuya condición de viabilidad futura es indefinida e incierta». No obstante, añadió, «se han iniciado labores y traslado de estos peces, de forma de priorizar la continuidad operativa».

A la fecha los resultados de este plan han permitido trasladar 271.198 peces, los cuales han sido sembrados en centros de engorda de agua mar; además, transportar todos los alevines sobrevivientes (3.155.484 de entre 1 y 2 gramos) a la piscicultura de Río de la Plata (Región de Los Lagos), también de propiedad de Salmones Camanchaca, aprovechando activos asociados históricamente a trucha arcoíris, hoy disponibles.

«El resto de los individuos corresponde únicamente a peces en estado de smoltificación, respecto de los cuales se espera sean trasladados a otros centros de cultivo o permanezcan en la piscicultura de Río Petrohué, según resulte más conveniente en función de las condiciones sanitarias, plan de salvataje y continuidad operativa», puntualizó la compañía.

Planes de cosecha y siembra

Con esos datos descritos, Camanchaca afirmó que el plan de cosechas de este año y hasta el primer semestre de 2016 «no ha sufrido cambios, por lo que las ventas e ingresos no serán afectados».

De igual manera, precisó que la piscicultura de Río del Este, donde se ubican los reproductores de la compañía, así como su piscicultura en Polcura (Región del Biobío), en la que desarrolla su programa de mejoramiento genético, no han tenido «perjuicio alguno o daños y se encuentran operando plenamente».

En este sentido, subrayó que cuentan con la cantidad de ovas fertilizadas suficientes y necesarias para dar cumplimiento al programa de siembra futuro. Eso sí, «esto acota nuestros desafíos futuros a asegurar las engordas de alevines y smolts», puntualizó el gerente general de Camanchaca, Ricardo García.

El ejecutivo ahondó que se ha «completado exitosamente» la siembra de casi un 40% del plan para salmón Atlántico en 2015, restando sembrar, en distintos centros de engorda de mar, aproximadamente 6 millones de peces. «De estos, la compañía estima en algo más de la mitad los que podrían venir de sobrevivientes de la piscicultura Río Petrohué, en la medidad que tengan viabilidad», adujo García, añadiendo que para cubrir la diferencia, han iniciado gestiones para adquirir peces smoltificados de terceros, «objetivo que estimamos muy probable».

Reconstrucción

Ricardo García explicó que los daños a la piscicultura Río Petrohué se limitan, en una primera observación sujeta a la validación de expertos -a aquella infraestructura de la superficie-, estimándose un plazo de seis a nueve meses para su reconstrucción completa, la que se realizará en etapas, «de tal forma de reiniciar el ciclo completo en aproximadamente la mitad de ese tiempo, y dar continuidad a aquella parte actualmente operativa. Las coberturas de los seguros contratadas son suficientes para cubrir los gastos de reconstrucción», aseveró.

Para cerrar, comentó que la compañía estima que tardará entre 30 y 60 días en establecer con «mayor precisión» los impactos financieros del Calbuco, que serían visibles principalmente hacia fines de 2016 y 2017, «y que no debieran exceder el 2% a 3% de los ingresos bianuales de Salmones Camanchaca».

Cabe recordar que la autoridad mantiene a la fecha el radio de exclusión de 20 kilómetros en torno al cráter del volcán, no obstante Camanchaca cuenta con permisos para labores de limpieza, salvataje y traslado de peces.