Después de dos meses de intenso trabajo, este miércoles 29 de abril se lanzó en la Cancillería la Mesa de Huellas Ambientales, iniciativa que contempla una serie de medidas orientadas a concientizar, apoyar y capacitar al sector exportador nacional, en temas de comercio sustentable, cada vez más importantes y exigidos en los mercados internacionales.

De acuerdo con lo informado por la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales (Direcon) en un comunicado de prensa, la iniciativa encabezada por el Departamento de Energía, Comercio y Desarrollo Sustentable de la Direcon, y por el departamento de Comercio Sustentable de ProChile, busca concatenar las diferentes iniciativas nacionales y mirarlas a la luz de los requerimientos ambientales internacionales. Al encuentro en el Ministerio de Relaciones Exteriores asistieron asociaciones gremiales, autoridades de la Delegación de la Comisión Europea, representantes de servicios públicos y empresarios.

“Para Chile, como una economía pequeña orientada al comercio internacional, pero que está lejos de sus principales socios comerciales, es fundamental destinar tiempo y recursos para enfrentar responsablemente este tema. No podemos eludir el desafío de transitar hacia una economía que compatibilice el crecimiento económico con la protección del medio ambiente y el uso eficiente de los recursos naturales”, explicó Paulina Nazal, directora de Asuntos Económicos Multilaterales de la Direcon.

El comercio sustentable se define como el intercambio de bienes y servicios de acuerdo con los principios del desarrollo sustentable, tales como la creación de valor económico, reducción de la pobreza e inequidad, conservación y reutilización de los recursos ambientales, entre otras variables. Este involucra múltiples dimensiones: reducción de emisiones, acciones de mitigación, captura de carbono, transferencia de tecnología, energías limpias, eficiencia energética, entre otras, que cada vez cobran mayor relevancia en el comercio internacional.

“Los consumidores, cada vez más informados y exigentes, están demandando de forma creciente productos y servicios sustentables o responsables. Es por esto que queremos apoyar a nuestros exportadores para que mejoren sus estándares en materia de sustentabilidad ambiental y social, de manera de ser más competitivos y puedan acceder a mercados de destino más exigentes”, puntualizó Paula Moreno, jefa del departamento de Comercio Sustentable de ProChile.

Iniciativas verdes

Además de la creación de la Mesa de Huellas Ambientales, que sesionará trimestralmente, la iniciativa contempla el análisis de cómo están los sectores exportadores en materia de cambio climático, en iniciativas como huella de carbono, etiquetado de carbono y ambiental, captura de carbono, entre otros. También se prevé el desarrollo de estudios para determinar medidas que permitan reducir brechas en materia de cambio climático y sustentabilidad.

De igual manera, el programa contempla líneas de apoyo para el fortalecimiento de los servicios ambientales exportados, principalmente en América Latina; ayuda en el proceso de certificación de huella de carbono a empresas (junto a CPL y Corfo); así como seguimiento de las discusiones que se están dando sobre estas materias en foros como OCDE, APEC, OMC, entre otros.

El programa de trabajo de la Mesa también contempla el seguimiento y eventual participación en la iniciativa europea denominada “Mercado único de productos ecológicos en la Unión Europea”, cuya fase piloto partió el año 2013 y culmina el año 2016.

El próximo encuentro de la Mesa sobre Huellas Ambientales se realizará a fines de junio de este año, donde se espera la realización de una presentación de un estudio de la iniciativa europea que se está analizando en profundidad por una consultoría externa.

“El cambio climático es una preocupación para este Gobierno. Tanto es así que la Presidenta Michelle Bachelet participó en septiembre pasado como panelista en el Foro de Mujeres Líderes en Cambio Climático, organizada por ONU Mujeres; también en la Cumbre de Líderes de Cambio Climático, organizada por las Naciones Unidas; y en la Conferencia de las Partes de Cambio Climático que se realizó en Lima (Perú) en diciembre. Y el compromiso de Chile va más allá, por ejemplo con nuestra meta voluntaria de mitigación de emisiones, que apunta a lograr un 20% de reducción y control de emisiones hacia el año 2020”, explicó Paulina Nazal.

Cambio climático y comercio

La relación entre cambio climático y comercio es más estrecha de lo que parece. Por ejemplo, expertos estiman que un aumento de 2°C en la temperatura, reduciría la disponibilidad de agua para el riego de cultivos que se exportan, produciría más riesgo de heladas, sequías, e incluso aumentaría la intensidad de lluvias. Estudios de la Cepal estiman que el comercio internacional es responsable de la cuarta parte de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. Junto con esto, también está el impacto positivo de la comercialización de bienes, servicios y tecnologías que contribuyen a reducir las emisiones.

Hoy, esta discusión sobre cómo afecta el cambio climático, no solo se aborda en la Convención de Cambio Climático de Naciones Unidas, sino también en instancias como la última reunión ministerial de la OCDE (mayo 2014), donde se incorporó una declaración especial sobre el tema, indicando que constituye un desafío urgente que los países deben enfrentar si se desea lograr el objetivo de crecimiento económico y sociedades inclusivas.

Diversas economías vienen impulsando líneas de acción sobre este tema. En Canadá, por ejemplo, cobra fuerza la medición de la huella por categoría de producto; en Corea se ha impulsado la Ley de Crecimiento Verde Bajo Carbono; en Japón está el programa de Comunicación de la huella de Carbono de Productos; además, en diversos países está la preocupación de distintos retailers como Rewe en Alemania, Walmart en Estados Unidos, Tesco en Inglaterra, por trabajar con sus proveedores para que puedan cumplir ciertos estándares ambientales.

En Chile, entre las iniciativas que se están llevando a cabo actualmente, el Ministerio de Medio Ambiente ha liderado un ejercicio de modelaje económico de escenarios de mitigación, llamado MAPS Chile, en el que se buscan diseñar modelos que sirvan de insumos para sentar las bases de nuevas formas de producción y consumo, en línea con el desarrollo sostenible.

Además, la cartera está en el proceso de elaboración de las Contribuciones Nacionales Tentativas que nuestro país presentaría ante los Estados Miembros de la Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático.

En este mismo sentido, en diciembre pasado, se presentó el Primer Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático, que considera acciones transversales de educación ambiental, investigación científica, gestión de desastres y fortalecimiento institucional, así como líneas de acción sectoriales en salud, recursos hídricos e infraestructura.

Nuestro país está avanzando en estas materias. En ese sentido, poner la mirada en lo que ocurre en los mercados de destino permitirá que confluyan los esfuerzos que se dan en ambas direcciones, para avanzar en un desarrollo económico que considere las variables ambiental y social tan necesarias para el desarrollo del país.