A través de un oficio enviado a la intendenta Ximena Órdenes a última hora de este miércoles 10 de junio, la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) desistió temporalmente de su intento de aprobar su propuesta de nuevas Áreas Aptas para la Acuicultura (AAA) en el litoral norte de la Región de Aysén.

Esta medida, que derivó en la suspensión de la sesión de la Comisión Regional de Uso del Borde Costero (CRUBC) programada para este jueves en Coyhaique, se relaciona con el informe técnico 694 de 2013 del organismo relativo con la zona ubicada al norte de la Península de Taitao.

Según el organismo, queda pendiente una definición con respecto a acuicultura «experimental para reproducción» que se propone para el área del Golfo de Penas (informe técnico 117 de 2015), donde se emplaza la comuna de Tortel.

En el documento, el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Raúl Sunico, comunicó la «retirada del sometimiento de consulta a la Comisión Regional de Uso del Borde Costero del litoral la propuesta técnica de nuevas AAA contenida en el informe técnico Nº 694 de 2013 de la División de Acuicultura de esta Subsecretaría». Acto seguido se informó a los integrantes del CRUBC la suspensión de la sesión.

La decisión de la autoridad se enmarca dentro de los cuestionamientos que se generaron en la Región de Aysén ante la posibilidad de ampliar el área de impacto de la salmonicultura en el litoral, particularmente en los «prístinos fiordos y canales de la Patagonia».

El presidente de la Cámara de Turismo de Coyhaique, Manuel Iduarte; la presidenta de la Corporación Costa Carrera, Miriam Chible; el director de la filial Aysén de Codeff, Peter Hartmann; y el alcalde de Tortel, Bernardo López, fueron algunos de los actores que expresaron su preocupación por lo que consideran una amenaza en ciernes.

Aunque en un primer momento la atención se concentró en los efectos de la acuicultura en el área de Tortel, en la desembocadura del río Baker, a medida que pasaron los días las críticas derivaron hacia la amenaza a todo el litoral regional.

Algunos de los planteamientos se relacionan con la necesidad de conocer los impactos sociales y ambientales de la industria del salmón donde esta ha operado -se habla de una auditoría socioambiental-, previo a iniciar un proceso de afectación de otras zonas del litoral como AAA. Y, en segundo lugar, que cualquier decisión de este tipo se realice luego de un amplio proceso participativo de toda la región y particularmente de las comunidades y sectores donde se emplazarán los centros de cultivo.

De igual manera, se manifestó que esta es una oportunidad para iniciar un amplio debate sobre una nueva zonificación del borde costero, vigente en Aysén desde hace ya más de una década.