Es un hecho que el uso de antibióticos en la industria chilena del salmón ha perjudicado la imagen del sector. Es por esto que los salmonicultores se han centrado el último tiempo en explicar que ellos cumplen con los requerimientos tanto nacionales como internacionales, así como han comunicado sus esfuerzos por disminuir la utilización de estos y otros fármacos.

En esa línea, el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Raúl Súnico, informó que, junto con el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), “acordamos la creación de una Mesa de Trabajo con la Asociación de la Industria del Salmón de Chile A.G. (SalmonChile) para trabajar la reducción del uso de antibióticos”. Añadió que “el uso de antimicrobianos sigue siendo la principal herramienta terapéutica para combatir las enfermedades bacterianas en cualquier sistema de producción animal, incluida la acuicultura. Sin perjuicio de ello, estamos conscientes de los riesgos que puede generar su uso inadecuado”, motivo por el cual se decidió crear esta instancia público-privada.

“La Subsecretaría está financiando, además, un estudio que sustentará las bases del monitoreo de la resistencia antibacteriana en nuestra acuicultura. Chile, a diferencia de otros países que producen salmónidos, tiene presente una enfermedad muy compleja de tratar, es decir, SRS o Piscirickettsiosis. Esta se produce en etapa de mar y tiene una alta prevalencia en nuestros cultivos. Por otra parte, hace varios años que la industria ha optado por no utilizar ciertos antimicrobianos en su cadena de producción, en virtud de exigencias impuestas por las autoridades de los mercados de destinos, como la Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por su sigla en inglés)”, agregó Súnico.

La autoridad afirmó, además, que si bien la industria utiliza antibióticos para el tratamiento de enfermedades bacterianas, “Chile está en plena condición de garantizar la inocuidad de todos los productos que se generan a partir de esta industria y, específicamente, del salmón chileno que se exporta a diferentes mercados, debido a que da cabal cumplimiento a todas las exigencias que las autoridades locales exigen”.

Acotó que “Sernapesca, la entidad fiscalizadora para estos temas en nuestro país, posee un robusto programa monitoreo de residuos de antibióticos en los animales de cultivo. En términos generales, no autoriza la cosecha de un centro de cultivo si este no ha sido chequeado en cuanto a la presencia de antibióticos”, aseveró.

La autoridad sectorial añadió que los laboratorios encargados de certificar estas materias también son inspeccionados regularmente y poseen certificaciones ISO que dan cuenta de la confiabilidad de sus resultados.