Once organizaciones de turismo, desarrollo y protección ambiental de la Región de Aysén emitieron este martes 23 de junio una declaración pública donde afirman sobre la insistencia de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) de avanzar en la instalación de la actividad salmonicultora en el área de la comuna de Tortel.

La declaración fue suscrita por la Agrupación Patagonia Austral (Caleta Tortel), la Asociación de Turismo Fiordos y Cipreses (Caleta Tortel), la Agrupación Cultural y Socioambiental Chonkes (Caleta Tortel), la Asociación de Turismo Glaciares del Sur (Caleta Tortel), la Agrupación de Turismo Sustentable de Cochrane, la Cámara de Turismo de Coyhaique, la Agrupación de Pesca Recreativa de Aysén, la Corporación Costa Carrera (regional), la Agrupación Aysén Reserva de Vida, la Corporación Privada para el Desarrollo de Aysén y la filial Aysén del Comité Pro Defensa de la Fauna y Flora (Codeff).

Dichas entidades argumentan que aunque la Subpesca retiró su propuesta presentada ante la Comisión Regional de Uso del Borde Costero (CRUBC) referida a nuevas Áreas Aptas para la Acuicultura (AAA) al norte de la península de Taitao, mantiene vigente un informe técnico que propone desarrollar el cultivo de salmónidos en la zona del Golfo de Penas.

Vea Subpesca se refirió al reordenamiento de la salmonicultura en Aysén

Las agrupaciones cuestionaron que se esté pensando en relocalizar la industria salmonicultora en otras áreas costeras, “cuando no se ha hecho cargo de manera alguna de la catástrofe social y ambiental que generó”.

En ese sentido, expresaron que antes de pensar en ampliar sus operaciones “en aguas de reconocido valor excepcional a nivel internacional y que aún se mantienen prístinas, se requiere realizar una auditoría ambiental y social integral sobre los impactos de la salmonicultura en los ámbitos social, ambiental y de desarrollo regional”.

Calificaron de “irresponsabilidad que se pretenda seguir interviniendo el borde costero sin información técnica y científica suficiente” y manifestaron que es rol del Estado, particularmente de la Subpesca, “evitar que se continúe avanzando en el desastre medioambiental y social que ya conocemos. En especial, se deben proteger aquellas zonas que se consideren fundamentales producto de su calidad ecosistémica”.

“Ignorancia”

En la declaración pública, las organizaciones firmantes adujeron un “desconocimiento que muchos habitantes de Aysén tienen sobre la vida y ecosistemas costeros. Tal ignorancia, sin embargo, no es motivo para pensar que lo que ocurre con él no les es un tema relevante. Esto se vincula a que la contaminación del mar y la extinción de los recursos hidrobiológicos, así como el impacto en el capital ambiental y económico del que dependen otras actividades sustentables como el turismo, la ganadería o la pesca artesanal, obliga a que decisiones de este tipo se aborden con la mayor transparencia y participación de la ciudadanía”, subrayaron.

A su juicio, no considerar eso podría derivar en la profundización de “conflictos, por lo cual se debe realizar un completo proceso de información y participación ciudadana vinculante previo a aprobar una propuesta de ampliación de AAA, con la mayor inclusión y transparencia posible”.

La propuesta de la Subpesca, entonces, “se superpone con los legítimos intereses y reivindicaciones de otros actores y comunidades de la región, afectando áreas de interés turístico, los bancos bentónicos de la pesca artesanal, reclamaciones de comunidades indígenas, áreas de conservación y preservación ambiental, según se estableció en la Zonificación del Borde Costero”. Por esto, dijeron necesario que a dos décadas de dicho esfuerzo de ordenamiento “se realice un análisis integral para la rezonificación de las áreas del litoral a la luz de la experiencia de las diversas actividades humanas y productivas, considerando los errores cometidos”.

De igual manera, calificaron de “eufemismo” el concepto de “acuicultura experimental para reproducción” que se pretende impulsar en Caleta Tortel, el cual, desde su óptica, “permitiría la introducción de esta ‘insustentable’ actividad en una zona con cualidades ambientales de excepción”.

Para cerrar, las once organizaciones firmantes llamaron a los habitantes de Aysén a rechazar la propuesta de la Subpesca y “abogar porque se cumplan los pasos necesarios para que se tomen decisiones con la legitimidad y transparencia que merece la región”.