Uno de los temas que ha marcado la agenda informativa de la industria del salmón en los últimos meses ha sido el uso de antibióticos. Esto, luego que en el marco de la feria Seafood Expo North America, celebrada entre los días 15 y 17 de marzo de este año en Boston (Estados Unidos), el gigante del retail Costco anunciara que reemplazaría en cerca del 75% de sus compras desde nuestro país por salmón noruego, dejando un 25% de las mismas en firmas chilenas.

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Por esa misma fecha, Walmart, que solo en Estados Unidos controla el 25% del mercado de alimentos, actualizó su política sobre uso de antibióticos en los productos que comercializa, declarando que el uso de ellos “solo puede darse con fines terapéuticos y no para fomentar el crecimiento de los animales”.

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Esas dos noticias, sumadas a otras como la eventualidad de que Lusamerica Fish y Seattle Fish Company reconsideraran sus Créditos de foto: Editeccompras de salmón chileno, generaron preocupación en la industria. Sin embargo, con el correr de las semanas los mismos actores del sector han ido explicando cuál es el real escenario.

Fue así que en el marco del “Seminario sobre Mejores Prácticas en Acuicultura (BAP, por sus siglas en inglés) – BAPMade in Chile”, organizado este martes 28 de julio por la Alianza Global de la Acuicultura (GAA, por sus siglas en inglés) en la ciudad de Puerto Montt (Región de Los Lagos), se pudo conocer de primera fuente la versión de representantes de algunas de las mayores empresas del retail estadounidense que compran productos del mar desde Chile, como Sam’s Club –que es una división de Walmart–; así como también la impresión de certificadores BAP; de ejecutivos chilenos que exportan salmón al país del norte; además de representantes públicos y gremiales.

“Orgullosos del vínculo” con Chile

A través de una videoconferencia, Robert Fields, quien es director senior de Carnes, Seafood y Gourmet de Sam’s Club, dijo que como división de Walmart se han sumado a la nueva política sobre uso de antibióticos y sostuvo que “más que entre los consumidores, el ruido se ha generado dentro de la misma industria”.

“Comprendemos que en Chile sufren de Septicemia Rickettsial Salmonídea (SRS), enfermedad endémica que es de origen bacteriano y que requieren de los antibióticos para su control. En lo que no estaremos de acuerdo es cuando se utilicen para el crecimiento de los peces y no con fines terapéuticos; ahí sí sería momento de parar las compras”, subrayó Robert Fields.

Según afirmó, no buscan estigmatizar los antibióticos, “porque mientras sean usados bajo certificación veterinaria; en cantidades que no generen resistencia; cumplan los períodos de carencia; y respeten los requerimientos de las autoridades, tanto en origen como en destino; se Robert Fields de Sam's Club, que es una división de Walmartpodrá garantizar la inocuidad de los productos”.

Y aseveró: “también adquirimos salmón de Alaska y de Noruega, y no vemos diferencias de calidad con el proveniente desde Chile. Llevamos muchos años comprando desde su país y lo seguiremos haciendo porque estamos orgullosos de ese vínculo”.

Ahora bien, ahondó Fields, como la tendencia es a producir alimentos libres de antibióticos, “apoyamos la creación de vacunas con el objetivo de evitar lo más posible el uso de químicos y, en este sentido, todos quienes somos parte de esta industria debemos aportar para alcanzar metas tan relevantes como esa”.

Por su parte, en conversación con AQUA, Juan Francisco Astaburuaga y Rodrigo San Martín, dos agentes de importadoras que llevan años vendiendo salmón chileno en Estados Unidos, sostuvieron que los principales actores del mercado norteamericano “han seguido comprando en Chile y están dando el soporte necesario para continuar haciéndolo”.

En ese sentido, agregaron que los productores chilenos “deben ser capaces de demostrar a sus clientes que el uso que hacen de antibióticos es manejado responsablemente y que se toman todas las medidas para asegurar la inocuidad de sus productos. Para esto, un paso importante son las certificaciones”, concordaron Astaburuaga y San Martín.

Transparencia y control

En línea con las declaraciones de Robert Fields sobre el desarrollo de vacunas para controlar el SRS, el gerente general de la Asociación de la Industria del Salmón de Chile A.G. (SalmonChile), Felipe Manterola, comentó que precisamente ese es el gran desafío, “y para lo cual hoy se Créditos de foto: Editecestán desembolsando millonarias sumas en Investigación y Desarrollo (I+D)”.

Pero mientras no se tenga una vacuna realmente efectiva, Manterola argumentó que se están realizando “todos los esfuerzos para reducir el uso de antibióticos con regulaciones sanitarias y ambientales cada vez más exigentes en términos de prevenir la incidencia de la enfermedad”.

Es así que el representante gremial destacó el hecho que gran parte de las compañías nacionales que son parte de la Iniciativa Global del Salmón (GSI, por sus siglas en inglés) detallen en sus reportes de sustentabilidad las políticas que han asumido para reducir los antimicrobianos y la cantidad de estos que utilizan en sus ciclos productivos.

“Los estrictos programas de control de residuos que exige la autoridad nos permiten garantizar que el salmón chileno está libre de trazas de antibióticos”, enfatizó Manterola.

Por su parte, el director del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) en la Región de Los Lagos, Eduardo Aguilera, comentó que desde que se desatara la crisis del virus de la Anemia Infecciosa del Salmón (ISAv) en 2008 se generaron controles integrales, tanto en el ámbito sanitario como medioambiental, que han redundado en mejores prácticas. “Y precisamente esto ha permitido estandarizar la calidad Eduardo Aguilera, director del Sernapesca Los Lagos (Foto: Editec)del salmón chileno y que siga siendo reconocido como un alimento estrella en los mercados internacionales”, subrayó la autoridad sectorial.

En el mismo contexto de Aguilera, el director de Desarrollo de Mercados de la Alianza Global de la Acuicultura, Peter Redmond, quien fue uno de los anfitriones del “Seminario sobre Mejores Prácticas en Acuicultura (BAP, por sus siglas en inglés) – BAPMade in Chile”, concluyó en diálogo con AQUA que el hecho que actualmente existan 32 empresas chilenas certificadas BAP, donde se incluyen casi la totalidad de las productoras nacionales, “evidencia que este es un alimento cultivado respetando nuestros cuatro pilares de sustentabilidad, que son la responsabilidad ambiental; salud y bienestar animal; seguridad alimentaria (inocuidad); y responsabilidad social”.

Entonces, según Redmond, uno de los desafíos de la industria chilena es “mantener informados a sus clientes directos y al consumidor final que no hay de qué temer al comer salmón proveniente de Chile”.