La organización de conservación marina Oceana criticó la falta de medidas de seguridad de la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP), luego que durante la madrugada de este jueves 13 de agosto se produjera un nuevo derrame de hidrocarburo desde su terminal de descarga en la bahía de Quintero, Región de Valparaíso.

“Este segundo derrame de petróleo en menos de once meses no es producto de la mala suerte sino de la mala gestión de ENAP en su terminal de descarga. Esta empresa no puede desmarcarse de los barcos y contratistas que emplea para estas faenas, y debe responder frente a las comunidades que una vez más son las que pagan el costo de los derrames”, enfatizó el director ejecutivo de Oceana, Alex Muñoz.

El derrame se produjo desde el buque tanque “Doña Carmela”, en el Terminal Barcaza de ENAP. La nave, que presentaba una fisura en el tanque número dos, ha sido cuestionada por las autoridades debido a su antigüedad, lo que no permitiría trabajar con alta tecnología en este tipo de procedimientos.

Producto del derrame entró en operaciones el Centro Regional de Combate a la Contaminación, según informó el gobernador marítimo, capitán de navío Rodrigo Vattuone, quien explicó que las primeras maniobras fueron de contención y posteriormente de recuperación, a través de barreras y paños absorbentes.

Lea también: Autoridad pesquera evalúa efectos de nuevo derrame de hidrocarburo en Quintero

Anterior derrame

En septiembre de 2014, 38.700 litros de petróleo fueron derramados en la bahía de Quintero, accidente que igualmente fue protagonizado por trabajos de ENAP en la zona. El hecho no solo provocó la muerte de varias especies marinas a través de la ingesta, sino que también llevó a la Secretaría Regional Ministerial (Seremi) de Salud de Valparaíso a prohibir el consumo de productos del mar desde la bahía de Quintero hasta Horcón, con el consecuente impacto económico para las comunidades locales.

“Se debe evaluar el funcionamiento de ENAP, las termoeléctricas de AES Gener, la fundición de Codelco-Ventanas y todas aquellas que han convertido a la bahía de Quintero en una zona de sacrificio. El país no puede seguir permitiendo este desprecio contra comunidades costeras, como el que se aprecia en la displicencia con que operan estas empresas para abaratar costos”, subrayó Alex Muñoz.

Oceana ha insistido en la necesidad de mejorar la tecnología que están utilizando las empresas en este tipo de procedimiento en la bahía de Quintero, zona denominada de sacrificio que nuevamente se ve golpeada por problemas medioambientales.

De igual manera, la organización no gubernamental (ONG) formuló -a través de un comunicado de prensa- un nuevo llamado a la recuperación de la bahía, “que lucha por levantarse tras décadas de abusos y contaminación por las industrias”, y volvió a pedir a las autoridades prohibir la instalación de más empresas contaminantes en la zona, aplicar mejoras tecnológicas por parte de las compañías existentes y la instauración de medidas de reparación para la comunidad.