(El Divisadero) Este miércoles 19 de agosto se llevará a cabo la reunión de la Comisión Regional de Uso del Borde Costero (CRUBC) de Aysén para decidir si se amplían las Áreas Aptas para la Acuicultura (AAA) del litoral, para posibilitar la instalación de nuevos centros de cultivo de salmónidos.

La propuesta de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) busca relocalizar «aquellas concesiones afectadas por las medidas de restricción», impuestas producto de la crisis del virus de la Anemia Infecciosa del Salmón (ISAv) que aquejó a la industria salmonicultora.

Pero las comunidades indígenas acusan que el proceso no ha respetado los acuerdos alcanzados por el país a la hora de tramitar este tipo de iniciativas. Por ejemplo, al omitir la consulta a los pueblos originarios como lo establece el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), como manifestó la representante de las etnias en la comisión, Marcia Nahuelquín.

«La CRUBC está vulnerando los derechos de los pueblos originarios, pero también los de cientos de trabajadores de la pesca artesanal que son parte o pertenecen a dichos pueblos», argumentó.

Marcia Nahuelquín agregó que esto se agrava a la luz de que estos «fueron los primeros que comenzaron a trabajar en el mar, los primeros que comenzaron a recolectar y hoy día no se está considerando la opinión de estos mismos a participar de un proceso tan importante como es entregarle el borde costero a la salmonicultura».

Específicamente, la propuesta técnica de la Subpesca plantea la posibilidad de afectar once zonas como AAA en las comunas de Cisnes y Aysén, para relocalizar 41 concesiones salmonicultoras de empresas que operan en otras áreas que serán cerradas a la industria del salmón.

Aunque se ha pedido a la comisión que adopte una decisión al respecto, el propio informe técnico solicitado por la instancia reconoce que falta información relevante sobre las características de los lugares, porque no se han realizado análisis en todas las temporadas requeridas.