Osvaldo Urrutia es un nombre conocido en el sector pesquero nacional, tanto en el ámbito público como en el de la academia. Es que este abogado de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) y magíster en Derecho Internacional (LL.M.) de la Universidad de Londres (University College London) que actualmente trabaja como profesor de Derecho Ambiental y Derecho Internacional en la misma casa de estudios, también se desempeña en la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) en diversas funciones: asesora en materias de regulación internacional, en el ámbito pesquero, de acuicultura y ambiental, donde presta servicios en asuntos relacionados con la elaboración y tramitación de proyectos de ley o normativa asociados con las medidas emanadas de convenios o tratados internacionales de los cuales Chile es parte; además de colaborar con la Unidad de Asuntos Internacionales en la asesoría a los funcionarios de la institución que participan en instancias internacionales, según sea requerido por la División Jurídica y la División de Desarrollo Pesquero, a través de dicha Unidad.

Osvaldo Urrutia (Foto: Subpesca)Fue así que su amplia experiencia lo ha llevado a presidir el Comité Permanente de Ejecución y Cumplimiento de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA), que es una de las tres comisiones asesoras de la Comisión, y también, en febrero de este año, a asumir la vicepresidencia de la Organización Regional de Pesca del Pacífico Sur (ORP-PS) con el apoyo de todos los países miembros.

Precisamente la ORP-PS tendrá en enero de 2016 su próxima reunión y será Valdivia, en la Región de Los Ríos, la encargada de albergar el encuentro; por lo que AQUA entrevistó a Osvaldo Urruria para conocer en detalle en qué están los preparativos y también ahondar en los lineamientos pesqueros del Pacífico Sur.

Si bien Chile participó en el origen de la ORP-PS, en 2006, solo en agosto de 2012 pasó a ser un integrante activo de la instancia. ¿Por qué se demoró tanto su inclusión en plenitud?

Es necesario realizar algunas precisiones. Las negociaciones para el tratado que creó la Organización Regional de Pesca del Pacífico Sur (ORP del Pacífico Sur) comenzaron formalmente en 2006, y Chile fue uno de los impulsores de dicha negociación junto con Australia y Nueva Zelanda. Pero las negociaciones de este tipo pueden ser largas y complejas, y en este caso, la convención que funda la ORP del Pacífico Sur se adoptó recién en 2009. Luego de eso, cada uno de los países que negociaron debió tramitar internamente, según sus normas, dicho tratado.

En Chile, como sabemos, los tratados pasan por el Congreso Nacional, y las discusiones ahí también suelen ser complejas. Chile ratificó en 2012, y ello coincidió justamente con el número de países que se necesitaba para que se constituyera formalmente la organización, por lo que la entrada de Chile fue fundamental. Como puede verse, no es que Chile se haya demorado mucho, sino que todo el proceso, por su naturaleza, tomó tiempo. Hoy la organización se encuentra más madura y en constante proceso de crecimiento.

Desde 2012 a la fecha, ¿qué derechos y deberes ha adquirido el país por participar en esta organización?

Desde luego, lo más importante es que al ser parte de la ORP del Pacífico Sur, Chile confirma su calidad de actor fundamental en la administración de las pesquerías transzonales en el Pacífico sudeste. Y las cuotas de pesca que se fijan en las pesquerías que se regulan en esta Organización, especialmente el jurel, son esenciales para el sector pesquero chileno. Es así que los países miembros o cooperantes con la organización y que se sujetan a sus reglas pescan legítimamente en esta área, y ellos esperan que todos los Estados pesqueros que operan en dicha área también lo hagan.

Las cuotas de pesca que se fijan en las pesquerías que se regulan en esta Organización, especialmente el jurel, son esenciales para el sector pesquero chileno”.

Exigir el cumplimiento de las reglas que rigen la organización y la pesca en el área es también un derecho de los países miembros. Por otra parte, la pertenencia a la organización también conlleva deberes, y el principal es, desde luego, sujetarse a las reglas que fija la organización para la actividad de pesca en el área de su competencia, y negociar de buena fe en cada reunión las medidas de conservación y manejo, mejorándolas y perfeccionándolas gradualmente en el tiempo.

La misión de la ORP-PS es la conservación de largo plazo y la sustentabilidad de las pesquerías. Sin embargo, pareciera que su foco está en el jurel y la jibia (también conocida como pota, calamar gigante o jumbo flying squid). ¿Es esto correcto? ¿Qué otras pesquerías contempla?

Es efectivo que uno de los focos principales de la ORP del Pacífico Sur ha sido la regulación del jurel. Pero esto se explica también porque este recurso ha estado en el origen mismo de la Organización, y su adecuada regulación ha sido una de las prioridades de varios países miembros, entre estos Chile. Pero también es cierto que la organización contempla regulación para las pesquerías de fondo, y además de la regulación por especies, se han adoptado normas para regular aspectos como la recolección de información y el control y fiscalización, que son más generales. Lo mismo puede decirse de la actividad del Comité Científico. Precisamente, puesto que el objetivo de la ORP del Pacífico Sur es la conservación en el largo plazo de los recursos pesqueros en la alta mar, hace que la organización vaya mucho más allá de la sola regulación orientada a recursos específicos.

Jurel (Créditos de foto: Camanchaca)

En la última reunión de la ORP-PS, efectuada en febrero de este año en Nueva Zelandia, usted asumió la vicepresidente de la comisión. ¿Qué significa esto para el país y, en lo personal, para usted?

En términos generales es siempre importante que nuestro país ocupe posiciones de liderazgo en organismos internacionales. Ello se acentúa en el caso de organizaciones como la ORP del Pacífico Sur, teniendo presente la importancia de la pesca y del sector para Chile. El cargo importa la responsabilidad de apoyar tanto a Gordon Neil, actual presidente de la Comisión, como al secretariado –que está ubicado en Wellington, Nueva Zelanda– en las diversas materias que deben llevar a cabo para el cumplimiento de los objetivos de la convención de la ORP del Pacífico Sur y ejecutando las decisiones que adoptan los Estados en las reuniones anuales de la Comisión. En lo personal, es un orgullo y un desafío poder ocupar este cargo, sirviendo tanto a Chile como a todos los Estados miembros de la organización.

En enero de 2016 se realizará una nueva reunión de la ORP-PS aunque, esta vez, será en Valdivia, Chile. ¿Por qué se eligió a nuestro país? ¿Podría adelantar algunas de las materias que se abordarán en la oportunidad?

La decisión del lugar donde se realiza la reunión anual de la Comisión es un asunto que compete soberanamente a los Estados miembros. Desde luego que al decidir realizarla en Chile también se reconoce la importancia que juega nuestro país y su sector pesquero en las dinámicas de la organización, y su calidad de actor relevante en las decisiones que se adoptan. En cuanto a las materias, la organización deberá abordar la distribución de las cuotas de jurel, y es probable que se discutan algunos aspectos específicos de las pesquerías de fondo.

También se discutirá, en un aspecto que es especialmente relevante para las tareas de control y fiscalización, la forma cómo se adoptará e implementará un sistema de posicionamiento satelital (VMS) para la ORP del Pacífico Sur.

Asimismo, se discutirán los posibles incumplimientos que hayan ocurrido durante el año 2015, y la Comisión decidirá si adopta o no sanciones para los infractores. Lo mismo ocurre con la revisión de la situación de los países que no son parte de la ORP del Pacífico Sur pero que cooperan con ella, y la Comisión debe evaluar si renueva dichas calidades.

Desde luego, puede que existan otras materias que de acá a la fecha de la reunión algún país miembro decida proponer para su discusión, lo que dependerá de cada Estado. Sin duda será una reunión intensa y que exigirá a todas las delegaciones asistentes trabajo duro y con espíritu constructivo, pues solo de esa forma es posible alcanzar la explotación sustentable de los recursos pesqueros en la alta mar del Pacífico Sur.