A través de un oficio del Servicio Veterinario y de Bioseguridad de Rusia (Rosselkhoznadzor) al cual pudo acceder AQUA, el gobierno liderado por Vladímir Putin se refirió a la decisión de la Autoridad Noruega de Seguridad Alimentaria (Mattelsynet) de prohibir la fiscalización a 14 centros de cultivo de salmón y trucha.

“La Embajada del Reino de Noruega en Moscú presenta sus respetuosos saludos y tiene el agrado de informar que los entes competentes decidieron que sería inoportuno llevar a cabo la inspección en Noruega la próxima semana”, estipula la carta emanada desde el gobierno del país nórdico, la cual fue ratificada por la directora de Inspecciones del Mattelsynet, Kristina Landsverk.

Tras conocer la determinación, el servicio veterinario ruso comentó que la acción de su homólogo noruego “es un caso único en la historia de inspecciones realizadas por Rosselkhoznadzor en terceros países”, y aseguró que el aviso del rechazo a la inspección fue recibida en la víspera del viaje de la delegación de inspectores a Oslo. Según se conoció a principios de julio, esta inspección debía comenzar el lunes 24 de agosto.

De acuerdo con lo sostenido por Rusia, el rechazo de la autoridad noruega está vinculado con el desacuerdo del Mattelsynet a incluir en el plan de inspección los 14 centros propuestos por el Rosselkhoznadzor, el cual en su selección se guiaba por el hecho de que dichas instalaciones suministraban los volúmenes más significativos al territorio de la Unión Económica Euroasiática para su posterior reprocesamiento y transbordo al mercado ruso.

“Se pueden entender los temores de los noruegos, ya que las inspecciones anteriores del Rosselkhoznadzor demostraron que una gran mayoría de los centros elegidos para la fiscalización no eran capaces de cumplir los requerimientos de inocuidad reglamentados por la legislación de Rusia y la Unión Económica Euroasiática, lo que derivó en la aplicación de limitaciones lógicas en relación con su actividad”, argumentó el gobierno ruso.

La decisión de la Unión Económica Euroasiática que reglamenta las visitas sanitarias a terceros países concede al servicio veterinario competente que inició la fiscalización -en este caso el Rosselkhoznadzor- el derecho de aplicar limitaciones provisorias a los suministros desde los centros que rechazaron la inspección y es lo que ha aplicado Rusia a partir del mismo 24 de agosto.

Fue así que el Rosselkhoznadzor informó al Mattelsynet y a los servicios veterinarios competentes de la República de Armenia, Belarus, Kazajistán y Kirguistán sobre la aplicación de esas limitaciones provisorias y, al mismo tiempo, les avisó que “en el caso de que dicho tipo de producto crudo o procesado ingrese al territorio de la Federación de Rusia, será destruido”, subrayó el Ejecutivo ruso.