El pasado 4 de septiembre, la Comisión de Medio Ambiente del Colegio de Ingenieros realizó en Santiago (Región Metropolitana) el coloquio “Derechos de Agua y Gestión de Cuencas”, instancia en la que se expuso a los asistentes los acuerdos internacionales respecto de la distribución del recurso, los conflictos socio-ambientales y las implicancias en el Código de Aguas.

El presidente del Colegio de Ingenieros, Cristian Hermansen, dio la bienvenida al público asistente, y destacó la relevancia que adquiere este evento dado el crecimiento sostenido que ha tenido nuestro país los últimos años y la importancia de un recurso tan primordial para todos los sectores de la sociedad, como es el agua. En ese sentido, señaló que el cambio climático está afectando al medio ambiente, de modo que la ingeniería tiene un rol que jugar haciéndose parte de la sociedad y la sustentabilidad del planeta.

Respecto del tema del agua como derecho, el ingeniero y coordinador ejecutivo del Plan Nacional de Adaptación para el Cambio Climático del Sector Salud, Julio Monreal, expuso que “hasta el final del siglo pasado se opinaba que el derecho al agua no había sido tipificado como derecho humano. Sin embargo, con el comienzo del nuevo siglo esta tendencia cambió. El derecho internacional, los acuerdos internacionales y la evidencia de prácticas en los estados respaldan fuerte y ampliamente el derecho humano a satisfacer las necesidades básicas de agua para consumo humano”.

Pese a la disminución de la brecha entre el sector urbano y rural en la región en el período 1990 –2015 en el acceso a fuentes de agua e instalaciones de saneamiento mejoradas, persiste, según lo informado por el Colegio de Ingenieros, una importante disparidad entre ambas zonas. El 84% de la población rural tiene acceso a una fuente mejorada de agua, contra el 97% de las áreas urbanas. Sólo el 64% de la población rural hace uso de instalaciones de saneamiento mejoradas, frente al 88% de la urbana.

El ingeniero Enrique Peragallo, director general y socio de Andes Consultores, explicó que la cuenca es el espacio geográfico por excelencia que integra y relaciona los sistemas naturales, sociales y económicos; y está definida naturalmente y, consecuentemente, es la unidad de interacción contemplada por la Gestión Integrada de Recursos Hídricos (GIRH).

Al respecto, Peragallo mencionó un importante aspecto que contempla la Política Nacional para los Recursos Hídricos 2015, pues esta asigna un nuevo rol al Estado y rediseña la institucionalidad pública, por medio de mayor descentralización y capacidad operativa de gobiernos regionales, nuevas formas de ordenamiento territorial como pilar central de la distribución y disponibilidad de agua en el territorio, y complementa la mirada norte-sur (vías de comunicación) con el sentido cordillera – mar de las cuencas hidrográficas para las actividades que en ellas se realizan.

La última presentación estuvo a cargo del jefe de proyectos y líder de la especialidad hidráulica de la consultora Arcadis, José Monares, quien dio a conocer las implicancias ambientales en el cambio del Código de Aguas. Entre ellas, se refirió a que la Dirección General de Aguas (DGA) podrá ordenar la inmediata paralización de las obras o labores que se ejecuten en los cauces naturales de aguas corrientes o detenidas “que afectaren la cantidad o la calidad de éstas o que no cuenten con la autorización competente o previa autorización del juez de letras”.

Para finalizar, Monares apuntó a que, en el caso de las aguas excedentes de los ríos o cauces naturales, la DGA podrá autorizar o disponer el traslado a otras cuencas de los recursos hídricos disponibles, debiendo considerar, en todo caso, un caudal ecológico en su tramo inmediatamente anterior a su desembocadura en el mar.