Se trata de un ejemplar de Humboldt que estuvo dos meses en rehabilitación en la clínica veterinaria de la Universidad San Sebastián (USS) de Concepción, en la Región del Biobío. Allí, llegó luego de que profesionales del programa de Gestión Ambiental del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) acudieran a su rescate tras varar en la playa de Pingueral.

El jefe del área Acuicultura del Sernapesca, Carlos Navarro, detalló que «en julio pasado se recibió un llamado telefónico del varamiento de este pingüino en la playa, y funcionarios acudieron a su rescate. El ave se encontraba con heridas visibles, su aleta derecha fracturada. En la clínica se evaluó y se determinó que es una hembra, adulta, con una longitud de 48 cm».

El pingüino ingresó al centro de rehabilitación de la USS pesando 2,2 kg, los cuales incrementaron a 3,7 kg en el transcurso de los 59 días en rehabilitación. Considerando el tiempo de internación se decidió liberarlo en la Reserva Marina Isla Choros en la Región de Coquimbo, para reinsertarlo en su medio natural y así asegurar el éxito de la operación.

Su traslado fue posible gracias al aporte de la compañía aérea LAN, que ofreció despacharlo gratuitamente en el vuelo de las 17:10 hrs. con destino a Santiago (Región Metropolitana). A su arribo, veterinarios del Buin Zoo lo llevarían a su recinto para alimentarlo y permitirle descanso, pues este jueves aborda su segundo vuelo con destino Santiago-La Serena. Allí, será recibido por personal del Sernapesca y llevado a la reserva para su liberación.

Va a ser bienvenido en la reserva, ya que contribuirá a la variabilidad genética de la población de pingüinos de Humboldt.