Desde la noche del pasado miércoles 16 de septiembre (16/S), cuando el terremoto de 8,4° Richter y posterior tsunami impactaron la zona centro-norte del país, ocho grandes embarcaciones que fueron arrastradas por la fuerza del mar permanecen sobre la costanera en la ciudad de Coquimbo. Cuatro de ellas, Polux, Lonquimay, Isla Picton e Isla Orca, pertenecen a integrantes de la Asociación de Industriales Pesqueros de la Región de Coquimbo (AIP), gremio asociado a la Sociedad Nacional de Pesca (Sonapesca). Sus esloras son del orden de 22 metros y el peso de cada una bordea las 200 toneladas.

Estas naves crustaceras (Excepto Polux, que captura pez espada) abastecen cuatro plantas industriales elaboradoras de productos del mar localizadas en la comuna de Coquimbo: Bracpesca, Antartic Seafoods, Rymar y Guidomar, todas integrantes de la AIP. Hay otras seis plantas mipymes afectadas.

Otros cuatro barcos varados en tierra son artesanales: Trauwün I, Teresita, Teresita II y Boni Mauri .

La mayor parte de la obra viva y la obra muerta de las embarcaciones requerirá de ajustes y de reparación o reemplazos de timones, hélices, tuberías hidráulicas, ánodos, entre otros.

Medidas urgentes

El presidente de la Sonapesca, Francisco Orrego, destacó que el gobierno se desplegó en la región desde el primer momento a través de la presencia de autoridades ministeriales y regionales. Actualmente los esfuerzos de los ministerios y del Gobierno Regional están centrados en tres frentes para apoyar la pronta puesta en marcha y solucionar los inconvenientes tanto para la pesca artesanal como industrial.

“Las embarcaciones, que tienen un peso de 200 toneladas cada una, serán trasladadas al mar por grúas apropiadas cuya disponibilidad y aporte está siendo coordinado por el Gobierno Regional, con conjunto con la AIP. Varias empresas privadas han manifestado su interés en colaborar, por lo que esperamos que eso ocurra lo más pronto posible”, puntualizó Orrego.

El Ministerio de Obras Públicas, por su parte, solicitó a la empresa portuaria que facilite las acciones para que el puerto de Coquimbo opere a la brevedad. “Necesitamos un plan de corto plazo para seguir trabajando, ojalá hoy mientras se hacen estudios y se determina lo que ocurrirá a futuro para mejorar la seguridad y las condiciones operativas”, enfatizó el presidente de la Sonapesca.

Orrego también valoró las gestiones del intendente regional, Claudio Ibáñez, quien está viendo la posibilidad, en conjunto con la empresa portuaria, de alivianar los costos de arriendo y otros mientras el puerto no esté 100% operativo. “Este apoyo representa, sin duda, una gran ayuda para el sector pesquero en su conjunto”, destacó Francisco Orrego.

Al mismo tiempo, el Ministerio de Economía afirmó que pondrá a disposición del sector pesquero, mediante la acción de la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo), los instrumentos de fomento productivo que se requieran para reponer y normalizar las actividades en plantas, talleres de redes e instalaciones que sufrieron el embate de las olas. “Esperamos acciones rápidas y la flexibilidad necesaria para seguir trabajando”, subrayó el timonel de la Sonapesca.

Finalmente, el representante del principal gremio de la pesca industral del país informó que la empresa Orizon, perteneciente al gremio Asipac y también a la Sonapesca, ha facilitado sus instalaciones portuarias para permitir el desembarque transitorio de productos pesqueros. “La empresa se ha puesto a disposición de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) para determinar qué otras medidas o acciones de apoyo se podrían implementar en la zona. Es que la reacción de las compañías de la zona para ayudar a los pesqueros afectados ha sido espontánea y oportuna”, concluyó agradeciendo Orrego.