Recientemente se conoció que el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) realizó la mayor incautación de harina de pescado en su historia, correspondientes a 5.602 toneladas no declaradas, avaluadas en $7.800 millones (US$11 millones) y distribuidas en tres bodegas de Salmones de Chile Alimentos S.A. -no registrada en Sernapesca-, compañía ligada al grupo Errázuriz, que también controla a Pesquera Bahía Coronel, cuyo nombre exhibían las etiquetas de la harina ilegal.

De acuerdo con lo reportado por la entidad fiscalizadora, los primeros análisis evidencian que para producir la harina incautada se usaron unas 31.000 toneladas de sardina común y anchoveta procedentes de la pesca ilegal. Paralelamente, trascendió que el Servicio de Impuestos Internos (SII) podría intervenir ante posible evasión de tributos.

Tras hacerse pública la información, la Sociedad Nacional de Pesca (Sonapesca) se sumó a los cuestionamientos de la Asociación de Industriales Pesqueros (Asipes) y también condenó este tipo de conductas.

El presidente de la Sonapesca, Francisco Orrego, manifestó que como gremio exigirán una rápida y profunda investigación. “La pesca ilegal es el flagelo más grave que afecta transversalmente al sector pesquero, ya que afecta la sustentabilidad de las especies y representa una competencia desleal para todos los pesqueros artesanales e industriales del país, que mayoritariamente cumplen las cuotas y las vedas”, subrayó el dirigente gremial, quien a su vez respaldó el accionar del organismo fiscalizador.

“Si se comprueban las denuncias de los organismos fiscalizadores no habrá defensas corporativas”, aseveró Orrego. “Las empresas afectadas tienen derecho a un debido proceso, donde contarán con el apoyo de sus gremios si son declaradas inocentes de los cargos. En caso contrario, somos partidarios de aplicar las más drásticas sanciones gremiales, porque el sector pesquero industrial está en guerra total contra la pesca ilegal”, enfatizó.

El timonel de la Sociedad Nacional de Pesca reafirmó el compromiso de los pescadores industriales de aumentar los estándares de sustentabilidad que deben regir al sector. “Sabemos que este es un desafío que no estará exento de dificultades, pero nuestro compromiso con la sustentabilidad es de largo plazo y permanente, por lo que estaremos atentos a las mejoras que podamos implementar”, concluyó Orrego.