En mayo de este año y semanas después de que se confirmara la decisión de Costco de reducir a menos de la mitad sus importaciones de salmón chileno, se informaba que en locales de la cadena en Estados Unidos se podía encontrar salmón noruego rotulado como libre de antibióticos a US$8,99 la libra, valor US$1 superior a los US$7,99 que cobraba por una libra del mismo producto proveniente de Chile.

Sin embargo, con el correr de los meses la diferencia de precios se ha estirado a U$3 la libra, manteniéndose los US$8,99 para los filetes del país nórdico y US$5,99 en el caso de los chilenos. Esto es llamativo considerando que la presentación Trim F de salmón Atlántico fue «inventada» por los exportadores de nuestro país y hoy es comercializado principalmente por Noruega.

Filete de salmón noruego (Foto: Alfredo Ovalle)

En diálogo con AQUA desde Estados Unidos, el presidente de la distribuidora de productos del mar SeaCorp Seattle, Inc y analista de mercados del salmón, Alfredo Ovalle, sostuvo que «lamentablemente el tema de los antibióticos que Noruega puso sobre la mesa esta vez encontró un aliado potente en el mercado y ha estado encontrando más adeptos», y ahondó que Chile vendía un volumen significativo de filete de trucha TD en Estados Unidos y ahora Costco comercializa fundamentalmente trucha noruega sin antibióticos. Es más, el filete de trucha chilena tenía un precio de US$7,99 la libra y actualmente la noruega cultivada sin haber usado químicos se vende a US$6,99 la libra.

Filete de salmón chileno (Foto: Alfredo Ovalle)

Exportaciones

En tanto, Noruega ha aumentado en un 7% sus exportaciones de productos del mar al 30 de septiembre de este año, frente al mismo periodo de 2014, alcanzando un valor de US$6.390 millones. Puntualmente en envíos de salmón, han generado US$4.150 millones, cifra un 6% superior al compararlo con iguales nueve meses del año pasado.

Mientras que el precio promedio del kilo de salmón fresco durante septiembre se situó en NOK$41,7 (US$5,16), frente a los NOK$34,94 en los que se adquirió en septiembre de 2014.

Filete de salmón (Foto: Alfredo Ovalle)

Inocuo

Como solución, Ovalle sostuvo que se necesita una estrategia de marketing en Estados Unidos para reforzar la imagen de inocuidad y calidad del salmón chileno, el cual cumple con todos los requerimientos de carencia exigidos por una autoridad tan exigente como lo es la estadounidense. Tanto así que el programa de control de residuos que viene desarrollando el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura de Chile (Sernapesca) desde hace tiempo implica más de 80.000 muestras al año.

«Cada jaula que va a ser cosechada tiene que ser analizada previamente para garantizar de que no hay residuos de antibióticos o que están bajo los límites residuales permitidos por los mercados de destino de nuestros productos. Los resultados de positividad son bastante bajos. De hecho, menos del 0,1% del total de los análisis son rechazados y en esos casos no se permite cosechar», ha reiterado el director nacional del Sernapesca, José Miguel Burgos, recalcando que «el rechazo de nuestros productos en los mercados de destino se derivan de temas con el etiquetado o aspectos microbiológicos, no así con trazas de antibióticos».

De igual manera, Burgos ha enfatizado que «el salmón que llega al mercado está sometido a un estricto control que ha sido, además, permanentemente evaluado, por ejemplo, por la autoridad europea, que ha inspeccionado nuestro programa».