Hace un par de semanas se conoció que el Servicio Nacional de Aduanas, junto con la Secretaría Regional Ministerial (Seremi) de Salud del Biobío y el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), detectaron un contenedor con conservas de tritre (Ethmidium maculatum) que venían declaradas y etiquetadas como jurel (Trachurus murphyi). El cargamento, consistente en 37.200 latas, pretendía ser comercializado en la Región del Biobío y se falsificaron la declaración y el etiquetado.

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Ahora, este jueves 22 de octubre se conoció que Aduanas nuevamente logró detectar una millonaria importación de conservas fraudulentas de jurel, en un trabajo conjunto con la Seremi de Salud del Biobío.

De acuerdo con lo informado por Aduanas en su sitio electrónico, la exhaustiva labor de fiscalización realizada por la Unidad de Análisis de Riesgo del Servicio, enmarcada en el trabajo de intercambio de información de tráfico internacional de mercancías que se da en la Mesa Público Privada de Comercio Exterior, permitió descubrir e incautar el cargamento de 42.000 latas de falso jurel que estaba siendo importado desde Perú para consumo en la región.

Se trata de 1.750 cajas cuyo importador había declarado como jurel, pero que tras la labor de Aduanas se pudo establecer que la declaración de ingreso, los documentos de referencia, el conocimiento de embarque, la factura, el etiquetado y los certificados de origen eran fraudulentos, tal como también los estableció la Unidad de Control de Alimentos de la Seremi de Salud.

Todo esto fue ratificado luego de los análisis sanitarios del producto contenido en las conservas, realizados en un laboratorio reconocido por el Ministerio de Salud, arrojó que en lugar de jurel las latas contenían en realidad la especie llamada caballa, también conocida con el nombre de sarda, verdel o berta (Scomber scombrus), lo que finalmente terminó configurando el delito de contrabando por falsa declaración.

Además, tras los estudios se comprobó que las conservas también contenían sustancias tóxicas que sobrepasaban las normativas vigentes en Chile. Las mercancías fueron valorizadas en $22.663.787 y la vulneración de impuestos alcanzó los $5.924.314

Al dar a conocer el decomiso, el director regional de la Aduana de Talcahuano, Claudio Cid, junto con el seremi de Salud, Mauricio Cariaga, destacaron el trabajo conjunto que permitió el éxito del procedimiento. La autoridad también recordó que esta labor «permite proteger a la población del consumo de productos de dudosa calidad que podrían afectar su salud».