Desazón manifestó el sector de la pesca industrial de la Región de Coquimbo tras conocer la medida adoptada por el Ejecutivo, a través de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca), que ordena la licitación de un 15% de la cuota anual del año 2016 en cuatro pesquerías, entre estas tres correspondientes a crustáceos, los cuales constituyen el principal recurso del que se nutren los industriales de dicha región.

La Resolución Exenta N°2.886/15 de la Subpesca, publicada el 3 de noviembre en el Diario Oficial, informa las pesquerías que se encuentran en un nivel igual o superior al 90% de su rendimiento máximo sostenible y que darán lugar a un proceso de pública subasta del 15% de la fracción industrial de la cuota global de captura.

Tales pesquerías son la sardina común (regiones de Valparaíso a Los Lagos), el camarón nailon (regiones de Antofagasta al Biobío), el langostino amarillo (regiones de Atacama y Coquimbo) y el langostino colorado (regiones de Arica a Coquimbo).

La subasta deberá realizarse en un plazo máximo de dos meses desde la publicación de la resolución, esto es, antes del 3 de enero de 2016.

La Asociación de Industriales y Armadores Pesqueros de la Región de Coquimbo (AIP), a través de su presidente, Osciel Velásquez, rechazó la decisión de la Subpesca, “por cuanto las cuatro pesquerías mencionadas son, prácticamente, las únicas en Chile que sobresalen dentro de niveles sostenibles de captura, mientras que la mayoría de los recursos pesqueros del país se encuentran sobreexplotados. Además, las pesquerías de crustáceos tienen sobre 60 años de explotación en el país y sus poblaciones gozan de buen estado de conservación, lo cual refleja un grado importante de compromiso de los actuales actores pesqueros en la operación de dichas pesquerías”, argumentó el representante gremial.

Según Velásquez, con la licitación del 15% de la cuota anual de langostino amarillo, langostino colorado y camarón nylon, las empresas pequeñas y medianas del sector, “que hasta ahora han logrado mantener este balance invirtiendo en mejores artes de pesca y gestionar concienzudamente sus volúmenes de captura, verán reducidas sus respectivas cuotas y deberán competir por el porcentaje subastado contra eventuales compañías que privilegien la rentabilidad sobre la sustentabilidad y la permanencia de una actividad tradicional como son las pesquerías de crustáceos en la Región de Coquimbo”, subrayó el timonel de la AIP.

Por otra parte, aseguró que la reciente contingencia del terremoto y posterior tsunami se ha traducido en pérdidas cercanas al millón de dólares en infraestructura de plantas de proceso, flota y bodegas de las empresas crustaceras. “Por esta razón, este año no se podrá enterar la captura de las cuotas asignadas para las pesquerías citadas y los ingresos previstos serán inferiores a un año normal”, concluyó Velásquez.