“El problema de la pesca ilegal se ha transformado en un gran dolor de cabeza para la Región de Aysén”.

Así lo aseguró el diputado David Sandoval, luego de que en los últimos días el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), en conjunto con la Armada, incautaran 33 toneladas de reineta a cuatro embarcaciones del Biobio que extraían de manera ilegal el recurso en Melinka. Además, el martes 24 de noviembre una embarcación de Quellón (Región de Los Lagos), sin zarpe vigente y sin sistema de navegación activado (POSAT), intentó darse a la fuga tras ser detectada por la autoridad marítima transportando más de 10 toneladas de reineta de origen desconocido.

Al respecto, el legislador enfatizó que este tipo de situaciones impone una fuerte presión sobre los ámbitos sectoriales ligados a este tema, recordando que recientemente estuvo en una reunión técnica con el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Raúl Súnico, para analizar qué se va a hacer con la reineta. “Para el resguardo de este recurso, es necesario que la Subpesca y las entidades técnicas se aboquen a terminar la tramitación de un proyecto de ley que permita establecer las regulaciones y controles respectivos”, subrayó.

En ese sentido, Sandoval espera que se pongan en marcha los compromisos que se acordaron, pues recalcó que la flota pesquera regional no tiene la capacidad operativa para hacerse cargo. “Llamo al seremi de Economía y a las instancias técnicas a que articulen el desarrollo de los compromisos asumidos. Extrañamente esto ha tardado más de la cuenta, lo que limita la capacidad que puedan tener los pescadores artesanales”, puntualizó.

El legislador por la Región de Aysén también se refirió al proceso de instalación de GPS en las embarcaciones –lo que en Aysén llega al 50%, según información proporcionada por la Subpesca-, lo que debía finalizar el 30 de septiembre pasado, y considerando que en una fiscalización anterior dos naves de la zona de Lebu (Región del Biobío) que se dirigían a realizar sus operaciones en la patagónica región no tenían encendido el instrumento. “Esto habla de un evidente acto de piratería que hay que terminar, porque lo único que se perjudica es la actividad pesquera en Aysén”, enfatizó.

Junto con felicitar el trabajo desarrollarlo por la Armada y el Sernapesca, Sandoval también dijo que debe ser “la punta del iceberg” respecto del problema de la pesca ilegal y la urgente necesidad de aumentar los controles fundamentalmente respecto de los GPS. “Estamos hablando de naves que teniendo GPS estos estaban apagados, por lo que obviamente hay que establecer medidas ejemplificadoras para que situaciones de este tipo no sigan ocurriendo, porque afecta un recurso que hoy día puede ser una vía de escape a la situación compleja que vive la pesca en nuestra región”, sentenció.

Por último, sostuvo que también se deben resolver los problemas de capacidad de pesca que tiene la Región de Aysén. “Ahí hay propuestas distintas de llegar a algunos convenios con pescadores de Los Lagos e incluso del Biobío, pero en un marco de ley donde hoy día la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura se ha demorado mucho en avanzar”, concluyó.