(RTVE) Los Veintiocho países miembros de la Unión Europea (UE) lograron cerrar durante la madrugada de este miércoles 16 de diciembre un acuerdo, tras dos jornadas de intensas negociaciones, sobre el reparto anual de las cuotas pesqueras para 2016, en las que España consiguió reducir los recortes planteados para varias especies, entre estas la merluza del caladero sur, donde se ha rebajado desde 60,5% a 21,5%.

Tras una difícil negociación sobre los Totales Admisibles de Capturas (TAC) en el Atlántico y el Mar del Norte en 2016, se recortan las capturas para la flota española del rape de aguas ibéricas en un 14% (frente a la bajada del 19,2% propuesta por Bruselas) y del gallo del caladero nacional en un 1% (la Comisión Europea había propuesto un recorte del 26,4%).

De esta forma, la cuota española de merluza en aguas del Cantábrico, portuguesas y del golfo de Cádiz (el caladero sur) pasará desde 8.848 toneladas en 2015 a 6.946 el próximo año; la de gallo bajará desde 1.271 en 2015 a 1.259 toneladas en 2016 y la de rape pasará desde 2.490 a 2.141 toneladas.

Para el caladero del norte (aguas no españolas del golfo de Vizcaya, Escocia, Irlanda y Gran Sol), en el caso de la merluza se producirá una subida de las cuotas del 19%, con lo que a la flota española le corresponderán 27.764 toneladas, un máximo histórico. De gallo se incrementarán las capturas un 5%, hasta las 6.483 toneladas. En el caso del rape en estas mismas aguas, España mantiene el porcentaje de 2015 (unas 2.600 toneladas), frente a la propuesta inicial de Bruselas de reducirlas un 12%.

Aumentan las cuotas de anchoa y cigala y baja la de caballa

Por otra parte, la mejora de la situación de las reservas del Atlántico y del golfo de Cádiz permitió aumentar las cuotas de anchoa y cigala en esas aguas, con incrementos del 10% en el caso de la primera y del 26% en el de la segunda.

En la misma línea, las capturas de jurel aumentan en un 27% en los caladeros del Cantábrico y Noroeste, en un 15% en el golfo de Cádiz y aguas de Portugal (en total podrán capturar 17.744 en aguas ibéricas) y en un 27% en los caladeros del Norte (hasta las 15.441 toneladas).

Para especies como las rayas, abadejos y merlanes, sobre los que no había suficientes datos científicos y la Comisión Europea planteaba un «tijeretazo» del 20%, finalmente España consiguió mantener las capturas. Lo mismo ocurre en el caso del rape del golfo de Vizcaya y Gran Sol y el boquerón o anchoa del golfo de Vizcaya y el Cantábrico.

Por otro lado, se redujo desde el 40% al 15% la bajada para la caballa hasta las 33.748 toneladas. En el caso de la bacaladilla, las posibilidades de pesca en el caladero del Norte aumentaron un 5%, mientras que se redujeron en un 7% para el Cantábrico, el golfo de Cádiz y el Noroeste.

«Acuerdo sólido y equitativo»

«Lo logrado es más riqueza y más actividad para los pescadores españoles», comentó la ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente de España, Isabel García Tejerina, en rueda de prensa al término de la reunión.

«Es un acuerdo sólido y equitativo», complementó al término de la reunión el ministro de Pesca de Luxemburgo, Fernand Etgen, cuyo país preside la UE este semestre. Etgen añadió que es un pacto importante para la sustentabilidad, tanto ambiental como económica, y enfatizó en la importancia de lograr los objetivos de recuperación de las pesquerías.

Por su parte, el comisario europeo de Pesca, Karmenu Wella, sostuvo que el acuerdo refleja el objetivo de alcanzar el Rendimiento Máximo Sostenible (RMS, índices de mortalidad por pesca a niveles que permitan la recuperación de las poblaciones).