Alrededor de 38.000 litros de petróleo se derramaron en la bahía de Quintero (Región de Valparaíso) durante la madrugada del 24 de septiembre de 2014, un hecho que representó un grave daño ambiental y social para la zona. Por esto, el Ministerio del Medio Ambiente (MMA) ha seguido de cerca la recuperación y reparación del lugar la que, según el ministro titular de la cartera, Pablo Badenier, será un proceso largo, pero que permitirá restituir los nichos ecológicos de las diferentes especies de la zona afectada que se extendió a sectores de Ventanas, Loncura y Horcón, llegando hasta el sur de la playa de Cachagua, en la comuna de Zapallar.

Siguiendo esta línea de trabajo, el ministro Badenier se reunió con el presidente del Consejo de Defensa del Estado (CDE), Juan Ignacio Piña, para conocer los detalles de la demanda que presentó este organismo contra los representantes legales del buque tanque Mimosa, la agencia de naves Agental. “Podemos decir a los habitantes de Quintero y a sus autoridades comunales que no permitiremos que este derrame quede impune. El Estado- a través de su Consejo de Defensa- ha interpuesto todas las acciones judiciales que nos permitan reparar el daño ambiental ocasionado a los pescadores, a la comunidad de Quintero y también todos los gastos en que incurrió el Estado para poder controlar en su momento este accidente”, aseguró el ministro del Medio Ambiente.

Por su parte, Juan Ignacio Piña afirmó que se realizó un trabajo mancomunado durante todo el año pasado y que el CDE hizo la presentación de esta demanda buscando responsabilidades del buque tanque Mimosa. “El CDE pretende cuantificar los perjuicios, tanto aquellos que se han ocasionado como aquellos que van a ser necesarios de anticipar para efectos de reparar adecuadamente cualquier impacto que se haya producido en el medio ambiente”, subrayó el presidente del Consejo de Defensa del Estado.

“En lo que nos corresponde como ministerio, en conjunto con el CDE, es interponer esta demanda, fundada en contravenir el convenio por contaminación de hidrocarburos del año ’92, que nos permite establecer una responsabilidad objetiva por los daños ocasionados por este derrame”, explicó Badenier.

Desde el CDE sostuvieron que actualmente existe un fondo de $27.000 millones del que se van a ir girando todos los gastos de recuperación del medio ambiente. “El camino que hemos seguido ha sido responsable. Ya se concluyó la investigación sumaria hecha por la Directemar y por ahora lo que resta es que los tribunales de justicia avancen para hacer efectiva las responsabilidades de los propietarios”, precisó Piña.

Daños ocasionados por la contaminación

De acuerdo con lo informado por el MMA en su sitio electrónico, los efectos de este derrame fueron un deterioro causado al ecosistema marino y al borde costero de la bahía de Quintero. De igual manera, se produjo un menoscabo de las propiedades físico-químicas y biológicas de los terrenos de playa y aguas de mar, la biota de la zona intermareal fue afectada, debido a que los organismos filtradores son bioacumuladores. Esto trajo como consecuencia menoscabado significativo en la calidad de las aguas marinas, la flora, la fauna marina, la microfauna y el valor paisajístico de la zona, entre otros aspectos ambientales.

El ministro del Medio Ambiente destacó que el proceso en Quintero “es mucho más que una limpieza, son acciones reparatorias que van a tomar tiempo en su implementación, pero que nos permite restituir la calidad de sedimento, la calidad de la columna de agua y los nichos ecológicos que tienen un gran valor comercial”.