Nuestro país tiene condiciones inigualables para producir diferentes recursos hidrobiológicos. Es cosa de ver el desarrollo que ha tenido la salmonicultura nacional que, en poco más de 30 años, ha conformado una industria que en 2014 logró retornos por US$4.000 millones y generó empleos directos e indirectos por cerca de 70.000 personas.

Por lo logrado a la fecha, y por el potencial que tiene a futuro, es que la Corfo decidió incluir a la salmonicultura –en conjunto con otras actividades productivas del país– dentro de sus programas estratégicos, instrumentos que tienen como objetivo promover y apoyar el desarrollo de sectores “seleccionados” de la economía nacional y donde, se asegura, “invertirá” el 50% de todos sus recursos.

Específicamente para el sector acuícola, la entidad de Gobierno tiene dos programas: Salmonicultura Sustentable e Industria Miticultura Región de Los Lagos. Sobre el primero de ellos es que ayer jueves 14 de enero se realizó, en la ciudad de Puerto Montt (Región de Los Lagos), un seminario donde se analizó lo realizado durante el año pasado, las principales conclusiones alcanzadas y los pasos que se darán a futuro.

Construyendo futuro

El director regional de la Corfo, Adolfo Alvial, aseveró que el objetivo del Programa Estratégico Mesoregional: Salmonicultura Sustentable es aumentar el valor de los productos derivados del salmón en los mercados internacionales pero, por sobre todo, “construir caminos para no tener que enfrentar crisis como las que estamos enfrentando actualmente”.

En tanto, el presidente del programa salmonicultor, Carlos Wurmann, recalcó que los programas lanzados por la Corfo tienen una visión de largo plazo (cinco a diez años), o sea, “trascienden gobiernos puntuales” y que el que le toca liderar se constituyó en enero de 2015, efectuando talleres en las regiones de La Araucanía, Los Lagos, Aysén y Magallanes, además de entrevistas a actores nacionales e internacionales, todo con el objetivo de “analizar la visión sectorial a 2030 y conocer las propuestas y prioridades para la generación de una estrategia de desarrollo”, detalló.

Wurmann detalló que la visión que se han planteado a la fecha es la generación de una “industria competitiva y sustentable financiera y ambientalmente”, que permita satisfacer la creciente demanda global de mediano/largo plazo por productos pesqueros sanos, inocuos y de alta calidad.

Adicionalmente, el presidente del programa estratégico aseveró que también buscarán potenciar a los productores de conocimientos, servicios y equipamiento del país. “La meta sectorial que nos hemos planteado a 2030 es de lograr cosechas sostenibles de entre 1,1 millón de toneladas de salmón a 1,2 millón de toneladas, lo que se podría traducir en US$8.000-US$9.000 millones y 110.000 empleos directos e indirectos. En tanto, los servicios y tecnologías podrían generar entre US$400-US$500 millones, lo que es bastante conservador en los dos casos”, aseveró Wurmann.

Se puede destacar que en marzo-abril de este año los integrantes del programa estratégico del salmón deberían entregar un informe con las propuestas a una comisión interministerial la que, finalmente, decidirá la continuidad del programa.

Brechas y focos

Por su parte, Raúl Laban, director de Prospectus Consulting, entidad que también participa de esta iniciativa, se refirió a la identificación de brechas y focos del programa, describiendo primero la situación de la salmonicultura mundial, actividad que debería alcanzar unas 3,4 millones de toneladas a 2030 y que seguiría siendo liderada por cuatro actores principales: Noruega, Chile, Canadá y Escocia.

Respecto de las brechas que se han identificado a la fecha, Labán destacó la expansión de la biomasa en forma no sostenible y no sustentable; alta concentración y densidad de producción en las regiones de Los Lagos y Aysén; alta concentración de ventas en unos pocos mercados; y reducción de la productividad y aumento de los costos, entre otras. “Estas brechas son relevantes y se han ido incrementando y de no ser abordadas y superadas oportunamente pueden incrementarse aún más, amenazando, con ello, las fortalezas competitivas globales naturales con las cuales Chile cuenta”, aseveró.

A futuro, el director de Prospectus Consulting detalló que, por el lado de la producción, “una vez realizado el ajuste de la biomasa en las regiones de Los Lagos y de Aysén (2016 a 2018), se proyecta que el umbral sustentable de producción en estas zonas se expanda a una tasa promedio del 3% al año”. Debido a lo anterior es que, probablemente, el crecimiento de la industria se de por nuevas áreas protegidas de producción, por un aumento del peso promedio de los smolt (desde los 100 gr actuales a unos 400 gr) y expandiendo la producción hacia zonas más expuestas. “Con esto, la biomasa conjunta de Los Lagos y Aysén pasará de representar el 95% de la biomasa total que se da en la actualidad, a cerca del 64% a 2030. Con cerca de 1.200.000 toneladas de biomasa en estas dos regiones y unas 680.000 toneladas en otras zonas de protección”, expuso.

La reunión, a la que asistieron numerosos representantes de la industria, continuó con las presentaciones de Adolfo Alvial, con “Frutos tempranos del programa salmón sustentable: Alcances”; de la investigadora Sandra Marín, con “Expectativas y contribuciones de la academia y centros tecnológicos a la salmonicultura”; y del gerente general de Intesal, Alfredo Tello, con “Desafíos de la industria del salmón”.