(AFP) Un total de 333 ballenas han cazado los balleneros japoneses en el océano Antártico al cabo de la campaña de caza que inició el diciembre pasado. Así lo detalló este jueves 24 de marzo la agencia japonesa de pesca a AFP.

Los barcos regresaron en la mañana del jueves al puerto de Shimonosek, suroeste de Japón, que es una de las principales bases de balleneros, de donde habían partido a comienzos de diciembre.

Los balleneros mataron 333 pequeños rorcuales Minke, precisó la agencia japonesa.

Japón invoca “objetivos científicos” para esta campaña de caza, pero es sabido que la carne de ballena tiene fines comerciales. Este país había sido obligado a renunciar a la campaña de caza entre el 2014 y 2015 por una decisión de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), que había considerado que se invocaban objetivos científicos cuando en verdad era con fines comerciales.

Tras la decisión de la CIJ, Japón presentó a la Comisión Ballenera Internacional (CBI) un nuevo programa de captura que preveía la caza de 3.996 ballenas en el Antártico en los próximos doce años.

Eso corresponde a 333 ejemplares por temporada, contra 900 en el programa anterior.

Paralelamente a la caza, los pescadores llevaron a cabo investigaciones no letales, que incluyen la extracción de muestras de piel y la fijación de sistema GPS en algunos ejemplares para “estudiar los itinerarios de migración”,  dijo a la AFP Hiroyuki Morita, uno de los responsables de la agencia japonesa de pesca.

El consumo de carne de ballena es una tradición en Japón; sin embargo, la degustación de esa carne blanca, que se parece a un bife de vaca, disminuyó a medida en que la economía japonesa se convertía en una de las más prósperas del mundo.