(La Prensa Austral) Todo surgió de la inquietud de la Comisión de Medio Ambiente en enero pasado, cuando se buscó conocer la evolución en los niveles de producción de salmón en la Región de Magallanes. Por entonces, la profundización en materias de investigación científica y de la capacidad de carga por área geográfica, como también respecto del cumplimiento de normativas medioambientales y el desarrollo de nuevas tecnologías, se tornaron claves para comenzar a esbozar en el sector lineamientos que permitan lograr un crecimiento sostenido y sustentable en esta actividad.

Esos y otros puntos fueron expuestos en un encuentro que sostuvo el secretario regional ministerial (seremi) de Economía, Paul Gnadt, con algunos representantes del rubro salmonicultor local, a lo que se sumó la presencia del seremi de Minería, Manuel Aravena Drummond; de Transportes, Gabriel Muñoz; y el director regional de la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo), Roberto Vargas, entre otros.

Eje de desarrollo

La cita destacó -entre otros puntos- a la industria acuícola como uno de los ejes importantes de desarrollo de la Región de Magallanes, encabezada en la actualidad por las empresas Nova Austral, Salmones Magallanes, Cermaq y Australis Mar, a las que se sumaría a fines de 2017, Blumar.

El optimismo es grande, ya que a modo de referencia, durante 2014, el sector alcanzó una cosecha de 35.000 toneladas, con ventas que superaron los US$135 millones, quedando alrededor de US$70 millones en la zona por concepto de sueldos, pago a proveedores y prestadores de servicios. Este número aumentó durante 2015, ya que las cosechas llegaron a las 48.000 toneladas, significando un 40% más que el año anterior y traduciéndose esto en ventas que bordearon los US$180 millones.

Por estos números favorables, la industria genera actualmente más de 1.800 empleos directos y sobre 3.000 empleos indirectos, representando un 7% del PIB local y ubicándose en segundo lugar después de la minería, a la vez que está en primer lugar según el índice de empleo, siendo el factor más relevante en disminuir el desempleo femenino, de acuerdo con el último informe del trimestre móvil septiembre 2014 y enero 2015 del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

Con esas señales, Gnadt se mostró optimista. “La única región que tiene posibilidades de crecer grandemente en el rubro salmonicultor, es Magallanes. Todos los ojos están puestos acá pero tenemos que ser responsables con las dudas y expectativas, respecto de qué forma y en qué tiempo crecemos”, enfatizó el titular del Ministerio de Economía en la austral región.

En la misma línea, el gerente zonal de la empresa Australis en Magallanes, Adriano Cabrini, destacó que todos los organismos, tanto de Medio Ambiente, de Salud y Economía -por nombrar algunos-, buscan consolidar en este rubro una producción sustentable. “Se están viendo las proyecciones y se ven prometedoras para la industria en cuanto a precio, ya hemos tenido un alza de US$1,20 y se espera que suba un poco más”, planteó el ejecutivo de la productora de salmónidos.

Altas expectativas

En este contexto, el sector proyecta en la región una cosecha de 70.000 toneladas y retornos esperados de US$260 millones. En tanto, para 2020 esperan superar las 100.000 toneladas de producción, con retornos aproximados por US$380 millones, alcanzando incluso un 15% de la lograda a nivel nacional. De esta manera, las expectativas de inversión arrojan que a cinco años se podrían superar los US$200 millones en activos fijos. Y como todo está relacionado, tal incremento irá en paralelo a la cantidad de empleos, los que a 2020 podrían llegar a las 2.800 personas con contrato directo y a las 6.000 en los de tipo indirecto.

Nuevos rumbos

Por ello, el presidente del Consejo del Programa Estratégico Mesoregional (PEM) “Salmón Sustentable”, Carlos Wurmann, enfatizó que se debe cuidar este rubro: “Nosotros como programa vamos a proponer que se haga un estudio científico que permita conocer la capacidad (volumen) que puede tener la industria, para emplazarse -más adelante- en determinados cuerpos de agua, como podría ser en seno Skyring, entre otros lugares”.

De igual manera, enfatizó que junto con el hecho de pensar en una mejor salmonicultura, están dadas las condiciones de crear un “centro de pensamiento y desarrollo tecnológico” que proyecte a la Región de Magallanes en el tiempo. “Si uno se imagina la región a 30 años plazo, esta debería estar produciendo erizo, centolla, congrios, bacalao de profundidad, que son las de más valor que tiene el mar chileno. Y da la casualidad que todas ellas se radican en la zona. Nuestro sueño, entonces, es transformar esta zona en un polo de desarrollo fantástico para la acuicultura mundial”, subrayó Wurmann.

Oportunidad

Aun cuando la mortalidad de biomasa de 106.000 toneladas producto de la Floración de Algas Nocivas (bloom) que afectó a la industria durante febrero y marzo implicó pérdidas para el sector que alcanzaron el 12% de la producción anual, Wurmann sostuvo que se abre igualmente una ventana de oportunidad. “De poco más de US$4 la libra, hoy el salmón chileno ya se está vendiendo a más de US$5,60, demostrando con esto la sensibilidad del mercado internacional y la importancia que tiene Chile en los demás mercados. Y en esto Magallanes es una parte importante, ya que actualmete aporta un 5% de la producción del país, por lo que todo esto va a mejorar las expectativas de precio para esta zona”, concluyó el timonel del PEM “Salmón Sustentable”.

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