Un total de 40.000 de recursos pesqueros –la mitad de estos merluza común– incautó el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) durante las semanas previas a Semana Santa, en el marco del programa especial de control que ejecuta año a año la institución para estas festividades.

El programa se desarrolló entre el 21 y el 27 de marzo y significó la realización de 1.821 inspecciones en puntos de desembarque, transporte, extracción y distribución, además de labores de control en plantas elaboradoras.

En el informe entregado por la Subdirección de Pesquerías del Sernapesca, se desprende que los recursos más afectados por la extracción y comercialización ilegal son la merluza común (19,5 toneladas), merluza austral (6,2 toneladas) y la reineta (6 toneladas).

De acuerdo con lo detallado por la entidad fiscalizadora en su sitio electrónico, entre las principales infracciones detectadas por los inspectores destacan el transporte y comercialización sin acreditación de origen legal (60 citaciones) y la extracción de recursos en veda (74 citaciones). En total, el Sernapesca cursó 187 infracciones para el período.

Marea roja

Las fiscalizaciones realizadas particularmente en la Región de Los Lagos, en el contexto de Semana Santa, coincidieron además con la contingencia de marea roja que se presentó en dicho territorio, donde el Sernapesca controló el 100% de los recursos bivalvos que se comercializaron hacia la zona central del país.

Así lo subrayó el subdirector de Pesquerías del Sernapesca, Jorge Toro Da Ponte, quien precisó que la mayoría de los controles ejecutados este año se realizaron en conjunto con otros organismos fiscalizadores como la Armada, Carabineros, la autoridad sanitaria, el Servicio de Impuestos Internos (SII), Policía de Investigaciones (PDI), entre otros.

Extracción ilegal de algas pardas: El problema invisible

Toro Da Ponte explicó que en este balance se consideraron solo los recursos que iban destinados a consumo humano, pero que en el marco del programa especial de Semana Santa se intensifican los controles carreteros, lo que permitió además detectar la extracción ilegal de 109 toneladas de huiro negro en la Región de Tarapacá, es decir 2,5 veces más que lo incautado en el resto del país.

Algas pardas, extracción ilegal (Foto Sernapesca)

“Esto hace luz sobre una problemática creciente, que afecta especialmente al norte grande y que debemos abordar desde el ámbito de la fiscalización, gestión normativa, así como también de la educación y del desarrollo de alternativas productivas: la extracción ilegal de algas pardas en el norte del país plantea un problema doble, porque no solo se incurre en la ilegalidad de un recurso que está siendo rápidamente depredado, sino que también se afectan otras pesquerías, ya que las praderas de algas son el ecosistema donde se desarrollan muchos recursos de valor comercial”, concluyó Jorge Toro.