(Diario Financiero) Marine Harvest anunció el inicio de un proceso de reorganización de su operación en Chile, estructura final que será comunicada el 11 de mayo. Desde Noruega, el chief executive officer (CEO) de la compañía, Alf-Helge Aarskog, abordó los planes de la industria y hace un llamado al Gobierno para que de una vez modernice la regulación, estableciendo una cuota global de producción para el país.

¿En qué consistirá la reestructuración en Chile?

Marine Harvest, como cualquier otra empresa, tiene que ser rentable en el tiempo. Nuestra operación en Chile ha estado perdiendo dinero en los últimos cinco años, y el 2015 fue muy malo. Hemos perdido US$86 millones (746 millones de coronas). Necesitamos, por lo tanto, hacer la operación más eficiente y eso significa que por desgracia mucha gente buena tiene que dejar la empresa.

El verdadero problema es que no tenemos buenas regulaciones en Chile, los políticos tienen que entender que la acuicultura en general y el cultivo del salmón especialmente necesita regulaciones inteligentes. Marine Harvest opera en Canadá, Escocia, Irlanda, Noruega y las Islas Feroe, y somos rentables en todas estas regiones. El denominador común es que cuentan con mejores regulaciones.

La compañía produjo 62.482 toneladas en Chile en 2015, ¿cuánto esperan producir con este plan?

Nuestra guía es de 52.000 toneladas para 2016, pero este número será menor debido a la proliferación de algas nocivas. Vamos a comunicar una nueva guía el 11 de mayo.

Usted realizó una presentación sobre la industria en Chile, ¿cree que tiene futuro?

La salmonicultura podría ser la industria más importante en Chile en el futuro. La manera de hacerlo es bastante simple, pero se necesita coraje y voluntad de cambio. La industria no se ha puesto de acuerdo internamente, entonces los políticos deberían intervenir y, tomando como base las mejores prácticas de otros países, aplicar nuevas regulaciones. Estamos dispuestos a ayudar y coordinar con políticos de otros países y con especialistas gubernamentales.

La respuesta es simple: primero, decidir un total de biomasa sostenible de salmón para todo el país (por ejemplo, 400.000 toneladas); segundo, dividir esto en las 1.300 licencias del país (308 toneladas por licencia); tercero, separar la ubicación de la licencia. Una licencia tiene el derecho de producir 308 toneladas y un lugar puede tener varias licencias; cuarto, esto reducirá el número de ubicaciones. Den mayor distancia entre ellas y será justo porque estará construido sobre derechos históricos.

¿Esta crisis es más grande que la del virus ISA?

No es más grande, pero es muy grave debido a la falta de regulaciones inteligentes de cara al futuro. Esto puede perjudicar a la industria porque nadie quiere invertir en el cultivo de salmón chileno. También es muy grave y triste que tantas personas pierdan su trabajo, debido a un tema que se podría haber evitado con una mejor regulación.

¿Por qué es necesario reducir la producción a nivel país?

Tenemos que bajar la producción porque las operaciones van a cerrar, y van a ser muchas. Con un sistema regulatorio mejor tendríamos menos ‘granjas’, pero más grandes, con una mayor distancia entre ellas. Tengo la esperanza de que el Gobierno cambiará el sistema actual. Las acciones deben llegar pronto o más personas perderán su trabajo.

Después del ISA, ¿cómo evalúa las nuevas normas que se instauraron?

Después del ISA se aplicaron una serie de acciones, con la creación de zonificación de vecindarios, entre otros. Desafortunadamente, el nuevo conjunto de regulaciones no aborda la velocidad de crecimiento, por lo que muchas empresas se expandieron demasiado rápido y esto ha creado, de hecho, una nueva situación con biomasa demasiado alta y muchos biológicos. ¡Es importante en una producción biológica regular el crecimiento!

¿Cómo evalúa el actuar del Gobierno en todo esto?

El Gobierno puede y debe jugar un papel mucho más activo. Hay muchas buenas personas, tanto en la Subpesca (Subsecretaría de Pesca y Acuicultura) como en el Sernapesca (Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura), pero al final son los políticos los que cambian la ley. La industria no será capaz de autoregularse debido a que hay muchos jugadores con diferentes intereses.

Mercado al alza

¿Qué medidas han adoptado para reducir los costos en Chile?

Hemos tratado de ahorrar en todas las áreas, y desafortunadamente nos hemos visto forzados a despedir de 700 personas en el último año. Al mismo tiempo, hemos invertido en desarrollar el mercado para aumentar el precio del producto.

¿Qué medidas adicionales pueden tomar?

Ahora se trata de producir salmón de la forma más eficiente posible, con buen nivel de bienestar de los peces. Al mismo tiempo estamos mirando todas nuestras operaciones para tratar de hacerlas más eficientes.

¿Cree que con esto se va a lograr resultados positivos en Chile?

Sí, pero necesitamos la ayuda del Gobierno para crear nueva regulación para el desarrollo sostenible para la industria, para nuestros trabajadores y para Chile como nación.

¿Es necesario tener una mayor consolidación en la industria?

Es una clara ventaja tener una mayor consolidación, porque es más fácil que cuatro personas se pongan de acuerdo sobre un tema que veinticuatro.

El mercado estuvo deprimido en 2015, pero los precios del salmón han comenzado a subir. ¿Cómo ve el comportamiento para 2016 y 2017?

El mercado probablemente será bueno en estos dos años, ojalá que no dé lugar nuevamente a un crecimiento sin control y luego a un nuevo colapso, pero hasta ahora no existen regulaciones que impidan eso. Esperemos que el Gobierno pueda crear pronto regulaciones similares, por ejemplo, al sistema noruego, para que podamos evitar otro ciclo de auge y caída.

La industria noruega ha estado enviando más salmón a Estados Unidos, lo que ha afectado los precios del producto nacional. ¿Qué nuevos mercados podrían abrirse para los locales?

Estados Unidos siempre será el mercado más importante para la producción chilena, pero el país también debería enfocarse en el centro y sur de América, incluyendo el crecimiento del consumo en el mercado local.

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