(La Tercera) El uso de antibióticos en la industria salmonicultora nacional llegó a las 557 toneladas durante 2015, según el último informe del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), cifra que consolida la tendencia a su uso intensivo durante los últimos cinco años.

En 2011, 2012, 2013 y 2014, se utilizaron 206, 337, 450 y 563 toneladas, respectivamente.

Las cifras, correspondientes a 46 empresas del sector que operan tanto en agua dulce como en el mar, empujaron a que el índice de consumo por tonelada de salmones llegara a su punto más alto en los últimos nueve años, con 660 gramos por tonelada.

Las cantidades utilizadas en Chile, que se suministran por vía oral a través del alimento y también de manera inyectable, están por sobre las ocupadas en otros países productores como Noruega, donde la cifra es menor a una tonelada al año.

Christine Bornes, asesora de la Autoridad Noruega de Seguridad Alimentaria (NFSA, por sus siglas en inglés), explica que es importante reducir su uso debido a la resistencia a los medicamentos que se puede transferir a los seres humanos, explica a La Tercera.

Paul Midtlyng, investigador de la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad Noruega de Ciencias de la Vida, sostiene que la reducción pasa por la vacunación de los peces. “Es necesario desarrollar vacunas eficaces”, advierte, aunque reconoce que no siempre es fácil, y puede resultar bastante caro.

Receta retenida

“En nuestro país existen vacunas disponibles para uso en salmones. Sin embargo, el resultado de estas vacunas no ha sido exitoso para prevenir el SRS (Septicemia Rickettsial Salmonídea), que es la principal enfermedad que afecta a la salmones, y que explica más del 90% de los tratamientos con antibióticos utilizados en la salmonicultura”, dice Alicia Gallardo, subdirectora de Acuicultura del Sernapesca.

Tras las altas cifras del informe, Alicia Gallardo anunció que el Sernapesca tomará medidas adicionales para regular el uso de antibióticos. Por ejemplo, se establecerá la prohibición de fármacos del grupo de las quinolonas (flumequina y ácido oxolínico), durante la fase de engorda en el mar, mientras no se establezca un programa nacional de vigilancia de la resistencia.

Además, con el fin de aumentar el control de los tratamientos que aplica cada centro de cultivo, la funcionaria dice que se hará exigible el sistema de “receta retenida”, para la prescripción de fármacos antimicrobianos.

Informe de la industria

Felipe Sandoval, presidente de SalmonChile, gremio que agrupa a la industria, explica que no se puede comparar a Chile con Noruega, porque las patologías no son las mismas. “Allá tienen otras enfermedades en que ocupan químicos que no ocupamos acá, son situaciones muy distintas”, afirma.

El vocero anunció que en 45 días emitirán un reporte de sustentabilidad con el uso de antibióticos en sus empresas asociadas. La publicación se da en el contexto de una disputa judicial que Oceana sostiene con la industria. La ONG ambiental quiere conocer cuánto es lo que se utiliza por cada empresa, pero el Sernapesca no puede liberar dicha información sin la autorización de las firmas involucradas.

“La industria del salmón entiende las demandas de las comunidades por conocer estas cifras”, subraya Sandoval.

Vea: SalmonChile prepara reporte de sustentabilidad y entrega cifras de antibióticos por empresa

El gremio aclaró que pese a su uso, el salmón de origen chileno en los mercados está libre de antibióticos.

Sobre la política de reducción de este tipo de fármacos, plantea que esta se relaciona con la mayor innovación en vacunas y que las concesiones operen en forma más alejadas, entre otros cambios.

Sernapesca informó que hasta este miércoles 8 de junio, de las 25 empresas que operan en el mar -que es donde se utiliza el 96% de los antibióticos- 22 firmas ya accedieron a entregar los permisos para divulgar sus datos.

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