Si bien China es por lejos el mayor productor mundial de mejillones, su amplio consumo interno y las restricciones para exportar hacia los países que más lo compran -como la Unión Europea (UE), Reino Unido, Rusia, Brasil, entre otros-, debido a la deficiente calidad de sus mitílidos, llevan a que el gigante asiático no aparezca entre los principales exportadores.

Es así que hasta hace solo un par de años España, fundamentalmente Galicia, ostentaba el primer lugar del ránking, sin embargo, las continuas mareas rojas a las que se ha enfrentando en el último tiempo han provocado una caída sostenida en sus envíos; a lo que se suma un mayor enfoque hacia su mercado interno.

Globefish, que es una de las entidades de análisis de comercio de productos del mar que dependen de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por su sigla en inglés) y que a comienzos de marzo informaba que Chile ya se consolidaba entre los mayores exportadores de mejillón, detalló que el país sudamericano produjo 283.300 toneladas durante el año pasado (20% más que en 2014), de las cuales se exportaron alrededor de 69.000, lo que representó un 8% más que en relación con el ejercicio anterior, que se tradujeron en 5.500 toneladas más.

Con lo anterior, Chile por segundo año consecutivo aparece como el máximo exportador de este producto a nivel mundial, según el más reciente informe de Globefish correspondiente al «Comercio Internacional de Bivalvos, 2015».

Lea: Industria del mejillón de Chile logró ventas por más de US$200 millones en 2015

En tanto, el otro competidor de los mejillones españoles, Nueva Zelanda, vio decrecer su producción en un 15,8%.

«Las importaciones de mejillones en la UE durante 2015 ascendieron a 200.000 toneladas, que es la cifra más baja de los últimos seis años, puntualmente 10.000 toneladas menos que el volumen de importación promedio del lapso 2010-2014», detalló Globefish, precisando que la debilidad del euro frente al dólar impactó el comercio europeo de mejillones durante el año pasado.

He ahí la relevancia, entonces, que Chile esté diversificando sus mercados hacia países como Rusia, Brasil y la misma China.

Más en detalle, Francia, que es el mayor importador de este molusco, se mantuvo estable en las 56.500 toneladas; mientras que Italia, el segundo mayor comprador, creció en un 28%. «Otros mercados como Portugal, aunque de pequeño tamaño, mostró signos de crecimiento positivo», explicó Globefish, a lo que añadió que el resto de los importadores de relevancia mostraron reducciones significativas. Estos son: Holanda, con un -49%; Reino Unido y Alemania, con un -19% cada uno; y España y Bélgica, con un -10% respectivamente.

Para cerrar, Globefish puntualizó que esta «severa reducción de las importaciones» se asocia a un estancamiento de la economía y a su vez aumento de los precios promedio, que pasaron desde EUR$7,90 el kilo en 2010 a EUR$14 euros el kilo en 2015.

Presione aquí para revisar el informe (en inglés) de Globefish, donde también podrá conocer el comportamiento de otros bivalvos en el comercio internacional.