4.000 son las personas que actualmente se dedican a la Acuicultura de Pequeña Escala (APE) en Chile, de las cuales la Región de Coquimbo concentra el 12% de las 2.724 hectáreas de la superficie total del país (la APE se desarrolla en áreas menores de 6 hectáreas), dedicándose principalmente a la producción de choritos, ostiones y pelillo. Estos cultivos se caracterizan por su bajo nivel de inversión, procesamiento y donde su representación en las ventas de acuicultura a nivel nacional es marginal: menos del 1% del valor de las exportaciones que es dominado por los salmónidos.

Acuicultura de pequeña escala (Foto Corfo Coquimbo_UCN)

Producto de ello, el programa de la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo) denominado “Difusión tecnológica del cultivo de cojinoba del norte para potenciar el desarrollo de la Acuicultura de Pequeña Escala en las caletas de Coquimbo” y que es ejecutado por la Universidad Católica del Norte (UCN), ha sentado las bases de lo que bien puede convertirse en un nuevo nicho para la producción de la especie. Para esto, se están transfiriendo los conocimientos y tecnología para su cultivo, siendo ya instalada la primera unidad demostrativa (estanques en tierra y tecnología afín) que permitirán en un futuro el desarrollo de esta especie.

Al respecto, el director regional de la Corfo Coquimbo, Andrés Sánchez, declaró que se trata de un proyecto de alta relevancia para el desarrollo de nuevos cultivos acuícolas marinos de peces endémicos en Chile. “No hay otra experiencia similar y su impacto se traducirá en mejorar la productividad, la diversificación y el desarrollo sostenido de una especie muy cotizada”, aseguró el representante de Estado.

La Universidad Católica del Norte, que ejecuta el proyecto, materializó el 90% de la instalación de unidades demostrativas para la Cooperativa de Pescadores de Los Vilos Ltda., en una iniciativa que de acuerdo con lo manifestado por la casa de estudios permitirá a los pescadores artesanales el cultivo de peces nativos, desencadenamiento de procesos de aprendizaje y de apropiación de tecnologías desarrolladas en los centros de investigación para dotar de alternativas productivas complementarias y pertinentes a las comunidades costeras de la región.

Energía solar para sistema acuícola (Foto Corfo Coquimbo_UCN=

Contexto

A nivel país, de los 90.000 pescadores inscritos en los Registros Pesqueros Artesanales del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), menos del 2% realiza actividades de acuicultura.

En ese escenario, desde hace unos años los pescadores cuentan con otra posibilidad de hacer acuicultura diferente a las concesiones o autorizaciones de acuicultura, que es al interior de las Áreas de Manejo y Explotación de Recursos Bentónicos (AMERBs); y si bien existe un reglamento que ampara las actividades de acuicultura en este tipo de áreas desde el año 2005, recién en 2011 se decretaron las primeras AMERBs que incluyen esta actividad como una forma de ampliar la estrategia de construcción de ingresos de las organizaciones de pescadores (Punta de Choros en la Región de Coquimbo y Minenea en la Región de Aysén), siendo la Región de Coquimbo la que ha presentado mayor avance en la implementación de esta medida, donde doce organizaciones en conjunto con la UCN han promovido las APE al interior de las AMERBs.

En detalle, del total de AMERBs operativas en la Región de Coquimbo, el 30% (18/59) ha presentado o está implementando actividades acuícolas; en el caso de la Región de Los Lagos el 19% (25/132); y siguiendo la tendencia, la Región del Biobío con el 11% (4/38).