Este miércoles 7 de septiembre, Salmones Camanchaca reinauguró la piscicultura “Petrohué”, ubicada camino a Ralún (Región de Los Lagos) y que desde su creación, en 2001, se ha destacado como una de las primeras y más grandes pisciculturas de recirculación en el mundo. Estas instalaciones, en abril de 2015, fueron arrasadas por la erupción del volcán Calbuco, lo que obligó a reconstruir y empezar nuevamente de cero.

Según lo informado, fueron más de 600 kilogramos de ceniza y arena volcánica por m2 las que cayeron sobre esta piscicultura, lo que produjo daños estructurales, rotura de bateas y estanques de cultivo, y la consecuente pérdida de más del 50% de la población de peces.

El gerente general de Camanchaca, Ricardo García Holtz, expuso que “tuvimos que demoler y reconstruir al mismo tiempo, manteniendo la infraestructura antigua, lo que es más difícil que partir de cero. Sin embargo, gracias al compromiso y experiencia de nuestros colaboradores, pudimos sortear todas las condiciones adversas que se presentaron, y una prueba de ello, es que a cinco meses y medio de la erupción del volcán, ya se contaba con ovas en los hatchery”.

El ejecutivo añadió que la reacción de toda la organización fue “épica, lo que nos permitió, primero, asegurar a nuestros trabajadores y sus familias, y en segundo lugar, organizar el rescate de los peces sobrevivientes (de 14,5 millones rescatamos el 45%) y el proceso de limpieza y retiro de escombros. En total, 250 camiones trasladaron 5,5 millones de peces a otras pisciculturas, once buques llevaron 1,1 millón de smolts a nuestros centros de engorda en agua de mar, y se removieron 30 mil toneladas de cenizas en más de 1.500 camiones”.

García agradeció, durante la ceremonia de inauguración, a cada uno de los trabajadores y sus familias por el tiempo y sacrificio que significó avanzar en la reconstrucción de la piscicultura. También valoró los esfuerzos de la empresa constructora que atendió el proyecto, así como de las compañías aseguradoras y bancos que confiaron en Camanchaca e hicieron que fuese posible contar con recursos para la reconstrucción.

Por su parte, el gerente de la División Salmones Camanchaca, Jorge Fernández, se refirió a la solidaridad con que se actuó al interior de la compañía en los momentos en que la erupción del volcán los afectó. “Todos los trabajadores de nuestra empresa, a nivel nacional, coordinaron una colecta en dinero para apoyar a los colaboradores afectados porque sus hogares y familias estaban en la zona, y además, desde la Casa Matriz, hubo una preocupación constante y particular por lo que estaba sucediendo”.

Fernández afirmó que uno de los objetivos de Camanchaca fue mantener los empleos de la piscicultura pese a los graves daños sufridos. “Aunque la piscicultura estuvo seis meses sin poder operar, esto no afectó la fuente laboral de las más de 65 personas que trabajan en Petrohué, ya que por ese periodo un grupo fue destinado a otros centros de cultivo y el otro apoyó las labores de limpieza y reconstrucción, permitiendo mantener íntegras todas las fuentes de empleo”, comentó. Destacó, además, el foco que se puso en la seguridad de las personas durante todo el proceso, lo que permitió que éste concluyera sin ningún accidente.

La ansiada apertura

Fue así como, tras intensas labores, Camanchaca reinauguró las instalaciones de la piscicultura “Petrohué” en una ceremonia que contó con la participación los máximos ejecutivos de la compañía, así como de ejecutivos y trabajadores de la firma, proveedores, inversionistas y representantes de las comunidades aledañas a la operación, entre otros actores.

Durante la visita, los asistentes pudieron apreciar, a través de diversos videos, desde el proceso de reconstrucción hasta cómo funciona el ciclo completo del salmón, todo explicado por los gerentes de cada área. La actividad finalizó con un cóctel de camaradería a base de los productos que Camanchaca produce.

La compañía invirtió más de $6.500 millones para la reconstrucción de la piscicultura, los que se suman a los US$ 3 millones en gastos de demolición, estudios y retiro de escombros.

La reinaugurada instalación considera la implementación de altos estándares de seguridad y nuevas tecnologías, que no solo generarán mejoras en la operación, sino que también beneficios medioambientales que permiten avances en términos de una acuacultura limpia. Algunas de estas inversiones son: mejores y más eficientes bombas para el movimiento de agua y centro de generación eléctrica; up date de los software de operación; mejoras en el monitoreo y control de los parámetros del proceso; sistemas que permiten segmentar en unidades epidemiológicas diferentes; y reforzamiento de estructuras y techos; entre otros.

Los ejecutivos de Camanchaca destacaron que hoy “Petrohué” –que tiene una capacidad de producción de 14 millones de smolt año, aunque actualmente produce unos 9 millones– está preparada para resistir un evento como el de abril de 2015, ya que la resistencia al peso de cenizas o nevazones se ha multiplicado entre 2,5 y 4 veces, dependiendo del sector.

También resaltaron que una ventaja muy importante de la piscicultura es su ubicación geográfica, ya que al estar a menos de una hora de Puerto Montt y Puerto Varas, permite que los colaboradores que allí se desempeñan puedan regresar a su hogar después de la jornada laboral. En términos logísticos, también esta característica representa un plus, porque permite acceder a Puerto Montt y despachar los smolts a los centros de cultivo en forma eficiente.

Ricardo García estimó que en todo el proceso de reconstrucción trabajaron más de 1.000 personas en más de 50 especialidades y sobre 30 contratistas diferentes.