El pasado martes 11 de octubre, la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) informó que tras una inspección a la unidad “Piscicultura Los Ríos”, perteneciente a Acuícola Ríos, Toro y Compañía Limitada y que se encuentra ubicada en la Región de La Araucanía, Provincia de Cautín, comuna de Villarrica, sector Putúe Bajo, procedió a formular cargos por tres infracciones ambientales.

La primera imputación fue calificada como grave, mientras que las dos últimas se clasificaron como leves. La Ley Orgánica de la SMA establece que las infracciones graves podrán ser objeto de multas de hasta 5.000 Unidades Tributarias Anuales (el valor del último año fue de $539.460 por cada UTA, es decir, serían $2.697.300.000), incluyendo ambas la posibilidad de clausura (temporal o definitiva) e incluso la revocación de las Resoluciones de Calificación Ambiental (RCA). En tanto, las infracciones leves podrán ser objeto de multa de hasta 1.000 UTA ($539.460.000).

“La formulación de cargos es el inicio de un procedimiento sancionatorio, y el infractor tendrá diez días de plazo para presentar un Programa de Cumplimiento o cuenta con 15 días de plazo para formular descargos ante esta Superintendencia, tras lo cual continúa el proceso sancionatorio”, explicaron desde la SMA.

La empresa denunciada, por su parte, aclaró que ya se están llevando a cabo las acciones comprometidas para dejar sin sanción el proceso, como lo especifica el articulo 42 de la misma Ley Orgánica.

En esa línea, junto con destacar que en su trayectoria no cuentan con sanciones anteriores, el gerente general y representante legal de Acuícola Ríos, Gustavo Burgemeister Vester, afirmó a AQUA que “frente a las habituales fiscalizaciones de los distintos servicios -Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), Corporación Nacional Forestal (Conaf), Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) y de la Dirección General del Territorio Marítimo y Marina Mercante (Directemar), todos organismos que forman parte de la Red Nacional de Fiscalización Ambiental (RENFA)-, se ha valorado la calidad de las instalaciones y su operación, como tambien la buena relación con nuestros vecinos”.

Para el ejecutivo, “vale la pena aclarar que los incumplimientos se refieren a errores administrativos que en ningún caso han provocado daño ambiental a la cuenca del río, como tampoco a su entorno”. A lo que añadió: “Nos interesaría que una vez finalizado el proceso se haga patente si la resolución fue favorable o no a nuestra empresa”.