La organización de conservación marina Oceana organizó el taller “Abordando los desafíos para el combate de la pesca ilegal en Chile”, con el fin de discutir la situación actual y sus posibles soluciones. La jornada, en la que estuvieron presente el director nacional del Sernapesca, José Miguel Burgos, junto con el subdirector de Pesquerías de la misma entidad, Jorge Toro, reunió a representantes de la pesca artesanal e industrial, autoridades de la Armada e investigadores y académicos del país.

En la cita, los actores coincidieron en que el combate a la pesca ilegal es crucial para la recuperación de las pesquerías más afectadas del país, considerando que un 72% de ellas se encuentra sobreexplotada o agotada.

“Mientras invertimos en la elaboración de planes de manejo y recuperación para las pesquerías chilenas, la pesca ilegal va en desmedro de todos los avances de conservación que pretendamos implementar. Si no trabajamos unidos, en un esfuerzo conjunto entre las autoridades, la academia y los organismos no gubernamentales, será muy difícil que aseguremos las pesquerías para las futuras generaciones”, afirmó la directora ejecutiva de Oceana, Liesbeth van der Meer.

Actualmente, existe un proyecto de ley que define el delito de pesca ilegal y contempla sanciones efectivas para toda la cadena, lo que permitiría la intervención de las fiscalías y policías. El Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) asumiría la tarea de fiscalización y al respecto, su director nacional, José Miguel Burgos (en la foto), afirmó que el plan “es una estrategia de análisis de riesgo por pesquería, se establecen las estrategias de fiscalización, es decir, los puntos donde creemos que serán más efectivos nuestros operativos”.

José Miguel Burgos (Foto Sernapesca)

El director nacional del Servicio sostuvo que la pesca ilegal no solo se extiende a la extracción fuera de norma en aguas jurisdiccionales e internacionales, sino que involucra a toda la cadena de procesamiento, elaboración, distribución y comercialización de los recursos capturados de manera ilegal, lo que hace necesario fortalecer y modernizar las estrategias de fiscalización.

José Miguel Burgos resaltó finalmente que la pesca ilegal amenaza directamente a la fuente laboral de miles de personas vinculadas al quehacer pesquero y su sostenibilidad. “Estamos hablando de la sustentabilidad de los recursos pesqueros que lleva consigo el trabajo de una cantidad muy importante de personas ligadas a la pesca artesanal, también de trabajadores de planta y la necesidad de que esto se desarrolle con los equilibrios necesarios con el medio ambiente para poder hacer esto sostenible a lo largo del tiempo y que siga entregando los beneficios económicos que esta actividad reporta a nuestro país”, concluyó el timonel del Sernapesca.