Catorce meses han pasado desde el último terremoto y tsunami que afectó las costas de nuestro país. Con un saldo de 16 personas fallecidas y más de 27 mil damnificados, este evento nos recuerda una vez más que Chile es un país sísmico por naturaleza, condición que nos obliga a estar permanentemente en estado de alerta y preparados para enfrentar este tipo de emergencias.

Con ese objetivo, el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA) acogió la invitación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de conmemorar el “Día Internacional de Concientización de Tsunamis” a celebrarse el próximo sábado 5 de noviembre. En ese contexto, durante la mañana de este jueves se llevó a cabo el Simulacro Binacional Chile – Japón, iniciativa liderada por la Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior y Seguridad Pública (ONEMI) y la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA).

Durante el ejercicio, que comprendió los bordes costeros de la Región de Valparaíso y del puerto de Hososhima, Prefectura de Miyazaki (Japón), el SHOA a través del Sistema Nacional de Alarma de Maremotos (SNAM), puso a prueba el nuevo Sistema de Predicción de Alarma de Tsunami (SIPAT), herramienta que entrega una rápida evaluación del comportamiento de los maremotos y los diferentes niveles de amenaza para toda la costa de Chile.

De acuerdo con lo detallado por la Armada en su sitio electrónico, tras cuatro minutos de haber recibido la información preliminar del sismo por parte del Centro Sismológico Nacional (CSN), el SNAM emitió su primer boletín indicando que existía una amenaza de tsunami, información que fue difundida a través de las distintas plataformas de comunicación implementadas para este tipo de emergencias y que, de alguna forma, dio inicio al simulacro que movilizó a cerca de 100 mil personas en nuestro país.

Para el director del SHOA, contraalmirante Patricio Carrasco, este ejercicio ha permitido constatar la capacidad tecnológica que posee el SNAM, así como también el nivel de profesionalismo de quienes se desempeñan en él. “En una situación de emergencia, en la sala trabajan alrededor de 15 personas. Se evalúa la amenaza de tsunami y se cumplen los protocolos establecidos en este tipo de situaciones. También se modela en tiempo real el evento y finalmente, en un máximo de 5 minutos, se emite el primer boletín donde se informa lo que se puede esperar frente a la ocurrencia de un tsunami en nuestras costas”, aseguró el representante de la autoridad marítima.