A fines de enero de 2017 ocurrió la mortalidad de miles de salmones en engorda y adultos que eran transportados en wellboats que navegaban en aguas del golfo de Penas (Región de Aysén). Inicialmente hubo reportes de una probable floración de una microalga que genera toxinas nocivas para los peces, e identificando tentativamente al dinoflagelado Karenia mikimotoi. El evento movilizó al Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) en la organización de un monitoreo en busca de antecedentes que confirmaran la presencia de esta microalga.

Fue así que el día jueves 16 de febrero zarpó desde Punta Arenas (Región de Magallanes y de la Antártica Chilena) el OPV-83 “Marinero Fuentealba” de la Armada de Chile con la misión de dar apoyo al equipo científico conformado por los biólogos marinos Luis Montecinos, Oliver Alarcón y Álvaro Araneda del Centro Interdisciplinario para la Investigación de la Acuicultura (INCAR); Hernán Pacheco del Instituto de Fomento Pesquero (IFOP); Rosa Vega de la Dirección General del Territorio Marítimo y Marina Mercante (Directemar); y Ricardo Sáez y Francisco Calderón del Sernapesca.

De acuerdo con lo detallado por el IFOP, durante los ocho días que duró el crucero se concretó la toma de datos oceanográficos y recolección de muestras de agua en un total de 21 estaciones de muestreo (Fig. 1), para identificar y cuantificar las microalgas presentes, además de registrar datos de variables físicas como altura de olas, meteorológicas como rapidez y dirección del viento, presión atmosférica; y se recolectaron muestras de agua para estimar concentraciones de clorofilas, toxinas y nutrientes. En el crucero también se realizó una observación preliminar mediante microscopía de las muestras recolectadas (Fig. 2).

Figura 1
Fig. 1: Estaciones de muestreo. Recuadro rojo indica presencia de K. cf. mikimotoi

IFOP
Fig. 2: Observación e identificación de muestras a bordo

Resultados preliminares

Hernán Pacheco, analista del IFOP, explicó que usando la red de fitoplancton se tomaron muestras en las que se observaron células de Karenia cf. mikimotoi (Fig. 2 – 3), corroborándose posteriormente la presencia de esta microalga en el golfo de Penas y sectores adyacentes.

“Esto reforzó la información que el Instituto cuenta sobre la presencia de esta microalga, además de reiterar la presencia de este dinoflagelado en el área de Tortel en el sector sur de la Región de Aysén y en el extremo norte de la Región de Magallanes”, puntualizó Pacheco, añadiendo que los análisis de laboratorio aún continúan y los resultados estarán disponibles en las semanas venideras.

Sin título

Para cerrar, desde el IFOP destacaron la relevancia de mejorar el conocimiento del sector del golfo de Penas ya que, según sostienen los investigadores, “por sus características oceanográficas es un área muy poco estudiada y de muy difícil acceso, lo cual pudo ser resuelto en esta oportunidad con el apoyo de la Armada”.

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