(Pulso) La mayor productora de salmones del mundo, Marine Harvest, ha manifestado en diversas instancias su preocupación y desacuerdo ante la normativa sanitaria que rige en Chile actualmente, y los cambios que se establecerán a contar de este año para el desarrollo de su actividad, que implicaría una reducción en la producción para cumplir con las condiciones sanitarias que plantea la ley.

Esto, con miras a mejorar los niveles de sustentabilidad y calidad del salmón. En 2016, cuando se discutían las modificaciones al cuerpo legal, Marine Harvest incluso se desafilió de la Asociación de la Industria del Salmón de Chile A.G. (SalmonChile) para poder formular su propuesta al Gobierno, basándose en el modelo que la empresa ha implementado en su matriz de Noruega.

En sus estados financieros finales de 2016, la compañía planeó que espera un alza sustancial en los costos en la primera mitad de 2017 por varios factores, entre los cuales estarían “los complejos y recientes cambios a la regulación de los centros de cultivo, que se prevé que contribuyan a la subida de costos”.

La inquietud no ha quedado solo ahí. Hace dos semanas, Per-Roar Gjerde -director de Operaciones de la compañía en Chile y Noruega, y ex gerente general-, arremetió en contra de cómo quedó la normativa para el sector. En un video publicado en YouTube dice acerca de las nuevas regulaciones que “las oportunidades para la industria de salmones en Chile son extraordinarias, pero no estoy seguro si las regulaciones son las correctas”. Agregó que “de verdad esperamos que el Gobierno de Chile vea las oportunidades que tenemos ahora, y pueda trabajar para el futuro, para una mejor industria en Chile”.

Sobre el tema, Per-Roar Gjerde dijo a Pulso que, si bien “es positivo que el Gobierno quiera regulaciones más estrictas”, las cuales han mejorado en los últimos cinco años, “estamos en desacuerdo con la política utilizada en la nueva regulación”.

Ante ello, el directivo insistió en que la propuesta que la empresa impulsa permitiría reestructurar la industria y mejorar la situación sanitaria. Esto, debido a que “dividimos el sitio (de cultivo) de la licencia”, lo que se incluyó, finalmente, en la nueva regulación.

Por ello, el director de Operaciones de la firma adujo que “creo que este nuevo reglamento será una regulación temporal” y anunció que “Marine Harvest seguirá abogando por una ley nueva. Estoy convencido de que los políticos chilenos encontrarán una solución para hacer la industria más sustentable. Entendemos que las nuevas leyes no se hacen en seis meses, pero creo que esta debe ser nuestra meta”.

“Con las normas adecuadas, nuestro futuro (en Chile) es muy brillante”, insistió el directivo.

Gobierno defiende norma

La subdirectora de Acuicultura del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), Alicia Gallardo, defendió los cambios implementados y afirmó que “la normativa que se creó en Chile tiene su base en la parte sanitaria. Todos los objetivos de esta son para mantener el estatus que tiene Chile hoy, que es uno de los mejores del mundo”.

Alicia Gallardo aseguró que Chile norma la producción respecto de su resultado sanitario, pues “si el productor tuvo una pérdida sanitaria elevada, al ciclo siguiente debe producir menos”. Añadió que en Noruega “se hace exactamente lo mismo”. “Cada vez más el modelo chileno está siendo mirado con muy buenos ojos”, cerró la autoridad.

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