La última versión del TCT, documento elaborado por AVS Chile y que corresponde a la segunda quincena de marzo, recoge importantes investigaciones científicas internacionales relacionadas con la acuicultura y donde, en esta oportunidad, destacan estudios sobre el cultivo de salmones y truchas.

Es así que el área de Ambiente y Sustentabilidad contempla un trabajo titulado “La acuicultura y los medios”, donde se repasan artículos de nueve periódicos entre los años 2012-2014. El análisis de su contenido muestra cómo los medios de comunicación representan la acuicultura noruega del salmón y cómo esta cobertura influye en la opinión pública y de las autoridades, considerando la influencia que ejercen los medios de comunicación hoy en día.

Según los autores, los “medios de comunicación amplifican la dimensión del medio ambiente y temas relacionados con factores sociales o económicos no son destacados con la misma cobertura”.

En Nutrición y Alimentación, en tanto, se evalúan los efectos combinados o individual de vitamina E y nanopartículas de selenio dietético sobre el estatus inmune humoral y parámetros de suero en trucha arcoíris (Oncorhynchus mykiss) bajo condiciones de densidades altas de cultivo.

“La condición de densidad alta redujo el aumento de peso, tasa específica de crecimiento, ingesta de alimento, conversión de alimento, capacidad de antioxidantes y otros parámetros de estrés. Sin embargo, la suplementación de las dietas con vitamina E mejoró parámetros de crecimiento y estatus de salud de los peces”, adelantaron desde AVS Chile.

Mientras que en Salud y Bienestar se estudia la capacidad de nado y formación de cardumen en salmón Atlántico (Salmo salar) de cultivo en jaulas experimentales.

“Se probaron, en triplicado, ensayos a velocidades de nado críticas con aproximadamente 1.500 peces de 3,4 kilógramos. A los 125 cm/s (1.97 largos de cuerpo por segundo), los peces comenzaban a fatigarse lo que sugiere que esta velocidad, ya sea por periodos cortos o sostenidos, resulta muy negativa para el bienestar y la productividad. A velocidades sobre los 30-35 cm/s, en tanto, se produce un quiebre en el nado ordenado tipo cardumen; mientras que sobre los 45-65 cm/s los peces se distribuyen en la columna de agua y mantienen su posición”, explicaron desde la empresa especializada en consultorías acuícolas, añadiendo que este cambio de conformación de nado dictado por el ambiente a velocidades intermedias puede transformarse en un significativo factor de estrés crónico para los peces.

Para conocer íntegramente estas tres investigaciones, visite: www.avs-chile.cl