El denominado caso antibióticos que involucra a la industria del salmón de Chile, y que comenzó en mayo de 2015 cuando Oceana pidió a través de la Ley de Transparencia conocer el detalle del uso de antibióticos en cada centro de cultivo y el tipo de estos, continúa entregando antecedentes. El más reciente: el fallo del Tribunal Constitucional (TC) que acogió el requerimiento de inaplicabilidad por inconstitucionalidad presentado por la Asociación de la Industria del Salmón de Chile A.G. (SalmonChile) y sus empresas ligadas.

El dictamen detalla que en cuanto al conflicto de constitucionalidad, el TC debía “determinar si es constitucional o no el que, por aplicación de la disposición reprochada, deba ser pública y accesible toda clase de información que obra en poder de la administración, en la especie, la información sanitaria en poder de la misma. Específicamente, que deba ser pública la información desagregada por empresas salmonicultoras y centros de cultivo, sobre cantidades y clases de antibióticos usados el año 2014, que obra en poder del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca)”.

Lo anterior, pues, a juicio de la parte requirente, la “amplia publicidad dispuesta en el precepto que censura traspasa y así contraviene lo dispuesto en los artículos 8°, inciso segundo, y 19, N°s 21°, 24° y 25°, de la Constitución Política”.

Finalmente, el TC dictaminó que “la información que empresas privadas entreguen al Estado no puede obtenerse por el derecho de acceso a la información (Oceana había solicitado los datos a través de la Ley de Transparencia)”. A lo que añadió: “Esta posibilidad fue expresamente descartada en la Reforma Constitucional de 2005”.

Para conocer íntegramente los argumentos del TC, descargue aquí el fallo >> Rol 3111-16

Gremio

Si bien los salmonicultores lograron su cometido, el gerente general de SalmonChile, Felipe Manterola, recordó que las compañías que operan en Chile están elaborando informes anuales con información sobre uso de antibióticos.

“Más allá del amparo del Tribunal Constitucional sobre este requerimiento de inaplicabilidad, lo importante es que en concreto hoy la información es pública, transparente y va mucho más allá que cualquier requerimiento en específico, demostrando nuestro compromiso con la transparencia, la ética ambiental y el diálogo constructivo. A modo de ejemplo, en el reciente Informe de Sustentabilidad de la industria se abordan temas tan relevantes como el laboral, el sanitario y el ambiental”, argumentó el gremialista.

De igual manera, sostuvo que como rubro productivo son un “motor y un generador de impactos positivos, como el empleo, el desarrollo de emprendimiento, aporte al desarrollo local y un muy bajo impacto ambiental, produciendo un producto sano que llega a más de 10 millones de personas cada día en más 70 destinos diferentes”.

Para cerrar, Manterola aseguró que la industria salmonicultora está enfocada en fortalecer la vinculación con la comunidad y los distintos grupos de influencia, “dando paso a una cultura colaborativa que se debe ir co-construyendo con las comunidades e ir perfeccionando en mediciones sobre el impacto de nuestra actividad”.